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domingo, 26 de julio de 2020

Devocionales cristianos cortos: ¿Cómo obtuvieron los ninivitas la misericordia de Dios?



Devocionales cristianos cortos: ¿Cómo obtuvieron los ninivitas la misericordia de Dios?

En el pasado vi a Nínive en la Biblia: Las personas de Nínive nunca alabaron al verdadero Dios, lo que resultó en su alejamiento mayor de Dios y volviéndose más corruptos y malvados. Como resultado, sus actos malvados llegaron a los ojos de Dios, y Dios decidió destruir la ciudad de Nínive. Sin embargo, antes de Su destrucción sobre ella, Él envió a Jonás para decirle a todas las personas allí, “... Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada” (Jonás 3:4). Cuando escucharon a Jonás predicar la voluntad de Dios, aquellas personas, desde el rey supremo hasta sus súbditos, todos usaron telas de saco y cenizas, ni comían ni bebían, y clamaran poderosamente a Dios y se arrepintieron ante Él. Eventualmente, Jehová Dios fue conmovido por ellos, y luego se volteó y se arrepintió. El destino de los Ninivitas por tanto cambió, y fueron perdonados de ser destruidos. Aunque esto fue registrado de forma breve en la Biblia, involucró el destino de la grandiosa Nínive. Creo que hubo un profundo significado en ello, pero no sabía más que los Ninivitas recibieron la misericordia de Dios a causa de su ayuno y su arrepentimiento. Al respecto, a menudo me pregunto: ¿Por qué los Ninivitas pudieron recibir tal grandiosa misericordia de Dios? ¿Existe algún secreto desconocido en ello?

No obtuve un profundo entendimiento de la misericordia de Dios sobre los Ninivitas hasta después que consulté un libro espiritual cuando visitaba a un amigo. El libro dice, “Una vez que las personas de Nínive, desde el rey supremo hasta sus súbditos, conocieron que Jehová Dios estaba enojado con ellos, cada una de sus acciones, la totalidad de su comportamiento, así como cada una de sus decisiones y elecciones fueron claras y sencillas a la vista de Dios. El corazón de Dios cambió de acuerdo a su comportamiento. [...] La razón por la que la decisión de Dios —salvar a los ninivitas de la catástrofe— fue tan rápida es que Dios observó el corazón de cada persona de Nínive. Vio lo que tenían en las profundidades de sus corazones: su confesión y arrepentimiento sinceros de sus pecados, su creencia sincera en Él, su profundo sentido de cómo sus actos malvados habían enfurecido Su carácter, y el miedo resultante del castigo inminente de Jehová Dios. Al mismo tiempo, Jehová Dios también oyó las oraciones desde las profundidades de sus corazones rogándole que detuviese Su enojo contra ellos para que pudiesen evitar esta catástrofe. Cuando Dios observó todos estos hechos, poco a poco Su ira desapareció. Independientemente de cuán grande había sido anteriormente Su enojo, cuando vio el arrepentimiento sincero en las profundidades de los corazones de estas personas Su corazón fue tocado por esto, y por tanto no quiso traer la catástrofe sobre ellos, y dejó de estar enojado con ellos. En su lugar, continuó extendiendo Su misericordia y tolerancia hacia ellos y continuó guiándolos y proveyendo para ellos”.

Este pasaje muestra que las personas de Nínive creyeron en Dios y pudieron entender Su voz. Cuando escucharon a Jonás decir, “... Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada” sintieron temor y estremecimiento, dándose cuenta que estas palabras eran de Dios, porque sólo Dios posee tan gran autoridad y poder para destruir una gran ciudad. Estaban bastante claros que su propio comportamiento malvado ya había ofendido a Jehová Dios y Dios seguramente los castigaría. Aun así, no escaparon de esto, ni se opusieron a Dios; en vez de eso ellos lo aceptaron y lo obedecieron completamente. Las personas de Nínive, desde el rey supremo hasta sus súbditos, todos ayunaron, usaron prendas de tela de saco, abandonaron la violencia en sus manos, y se esforzaron juntos en su arrepentimiento y confesión ante Jehová Dios. En ese momento, Dios teniendo misericordia de estas personas no era sólo por su comportamiento de usar telas de saco y cenizas y no comer ni beber, sino debido a que su arrepentimiento no era superficial ni temporal. En él, no había ni el más mínimo disfraz, mucho menos ningún propósito. Vino desde lo profundo de sus corazones, sincero y prolijo. Dios observó lo más bajo de los corazones de los Ninivitas y vio su verdadero arrepentimiento. Su sinceridad conmovió a Dios de modo que les mostró misericordia. De esto, hallo que lo que Dios observa el corazón nuestro en vez de nuestros comportamientos externos. Dios mira profundo en el corazón del hombre, y además, Su misericordia por nosotros tiene un principio. A pesar de cuánto hagamos externamente para mostrar nuestro arrepentimiento, si no podemos arrepentirnos genuinamente con Dios, entonces será imposible para nosotros ganar Su misericordia.

En retrospectiva, siempre cometí pecados y luego me arrepentí de ellos. Pero muchas veces, estuve bastante satisfecho con decirle mis pecados a Dios en intercambio por la paz y facilidad en el corazón. Como tal, pensaba que en verdad me había arrepentido ante Él. Algunas veces por mis propios actos malvados, ayunaba y oraba a Dios, pensando que en verdad recibiría Su piedad de esta forma. Además, a menudo cuando hacía algo que no estaba de acuerdo con la verdad, pensaba que tan pronto pudiera dejar de hacerlo cuando enfrentaba las cosas la próxima vez, entonces en verdad me había arrepentido. Sólo cuando leo estas palabras hoy me doy cuenta que estas conductas superficiales no representaban el verdadero arrepentimiento, y por esta razón, a veces fallaba en ganar la misericordia de Dios.

Y luego, vi más palabras en el libro, “Este ‘camino de maldad’ no se refiere a un puñado de actos malvados, sino a la fuente de mal detrás del comportamiento de las personas. ‘Arrepentirse de sus caminos de maldad’ significa que aquellos en cuestión nunca cometerían estos actos de nuevo. En otras palabras, nunca se comportarán de esa forma malvada de nuevo; el método, la fuente, el propósito, la intención y el principio de sus acciones han cambiado todos; nunca más usarán esos métodos y principios para traer disfrute y felicidad a sus corazones. El ‘despojarse’ en ‘despojarse de toda la violencia de sus manos’ significa deponer o desechar, romper totalmente con el pasado y nunca volver atrás. Cuando el pueblo de Nínive abandonó la violencia que había en sus manos, esto demostraba y representaba su arrepentimiento verdadero. Dios observa los exteriores de las personas así como sus corazones. Cuando Dios observó el arrepentimiento verdadero en los corazones de los ninivitas sin dudarlo y también observó que habían dejado sus caminos malvados y abandonado la violencia que había en sus manos, cambió de opinión. Es decir, la conducta y el comportamiento de estas personas, sus diversas formas de hacer las cosas, así como su verdadera confesión y arrepentimiento de los pecados en su corazón, provocaron que Dios cambiase Su opinión, Sus intenciones, se retractase de Su decisión y no los castigase ni destruyese. Así pues, las personas de Nínive consiguieron un final diferente. Redimieron sus propias vidas y al mismo tiempo obtuvieron la misericordia y tolerancia de Dios, punto en el cual Dios también retrajo Su ira”. Ahora, mi entendimiento del sincero arrepentimiento de los Ninivitas a Dios de nuevo se había profundizado: El verdadero arrepentimiento no sólo se refiere a un arrepentimiento mostrado en palabras, ni a algún comportamiento que sea externamente piadoso. Ni significa refrenarse nosotros mismos de un cierto acto malvado. En vez de eso, significa que podemos reflejar la causa raíz de nuestros actos malvados—nuestras intenciones y propósitos de hacer las cosas también como los principios de nuestras acciones, y después de conocerlas, podemos abandonarlas completamente. Sólo entonces nos hemos arrepentido en verdad. Por ejemplo, cuando nos arrepentimos ante Dios después de cometer pecado, podemos darnos cuenta lo que ha causado que cometamos maldad, y una vez que sepan que es debido a nuestras intenciones equivocadas o propósitos de hacer las cosas, y principios de acción, podemos cambiarlas rápidamente, dejar de hacer las cosas por estos métodos, y actuar en todo de acuerdo a las demandas de Dios. Sólo tal es el verdadero arrepentimiento y Dios observará eso. Y personas como esta también recibirán la misericordia de Dios, y serán aceptadas y bendecidas por Él, justo como las personas de Nínive.


Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

miércoles, 22 de julio de 2020

Ante el desastre actual, ¿te has arrepentido verdaderamente?



Hoy en día, la pandemia, el terremoto, la hambruna y otros desastres ocurren con frecuencia. Muchas personas están muy preocupadas y no saben cuándo el desastre venga sobre ellas… Entonces ¿cómo podemos ser protegidos por Dios en el desastre?

El Señor Jesús dijo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se acerca” (Mateo 3:2). De aquí, se puede ver que solo mediante el verdadero arrepentimiento podemos obtener la misericordia de Dios y ser protegidos por Él. Pues, ¿qué es el auténtico arrepentimiento? 

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jueves, 9 de julio de 2020

¿Qué es el verdadero arrepentimiento?



El Señor Jesús dijo: “[...] Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). Por la palabra del Señor sabemos que para entrar en el reino de Dios, debemos confesarnos y arrepentirnos ante Él. Pero, ¿qué es el verdadero arrepentimiento? El siguiente artículo nos lo explicará y nos ayudará a encontrar la forma correcta de practicarlo.
¿Qué es el verdadero arrepentimiento?
Wang Wei y tres compañeros de trabajo, Xiaoliu, Ma Tao, y Hu Zhi, se sentaron a estudiar la Biblia
Entonces Wang Wei les dijo con una sonrisa: —Mis compañeros de trabajo, el Señor Jesús dijo: “[...] Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). “y diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (Marcos 1:15). El Señor nos dijo que para entrar en el reino de Dios, debemos confesarnos y arrepentirnos ante Él. Por lo tanto, debemos saber claramente qué es el verdadero arrepentimiento. Es muy importante para nosotros.
Al escuchar esto, Hu Zhi dijo, como quien repite lo obvio: —Creo que, cuando nos presentamos ante Dios con sinceridad, oramos y admitimos nuestros pecados con amargas lágrimas, es arrepentimiento. Mientras hagamos estas cosas con frecuencia, seremos perdonados de nuestros pecados. Cuando el Señor regrese, seremos llevados al reino celestial.
Xiao Liu frunció el ceño y replicó: —Durante estos años, oramos todos los días a Dios admitiendo nuestros pecados y las cosas que hacemos que lo ofenden. Sin embargo, de hecho, seguimos cometiendo los mismos pecados a la primera ocasión. ¿Cuenta como verdadero arrepentimiento si vivimos en el ciclo repetido de pecar y reconocer nuestros pecados?
Ma Tao vaciló por un momento y dijo: —Con respecto a esta pregunta, una vez la discutí con varios hermanos y hermanas en reuniones de compañeros de trabajo en otro lugar. Creo que aunque a menudo le rezamos al Señor y confesamos nuestros pecados con lágrimas amargas, eso simplemente representa nuestro deseo de confesarnos y arrepentirnos ante el Señor, pero no es un verdadero arrepentimiento. Si realmente nos arrepentimos o no, depende de cómo nos comportemos después. Por ejemplo, un ladrón fue atrapado cuando estaba robando. Aunque admitió su culpa y prometió que nunca volvería a robar, todavía no mostró verdadero arrepentimiento. Necesitamos ver cómo seguirá actuando realmente, si lo volverá a hacer. De la misma manera, aunque siempre confesemos con palabras, si no ponemos en práctica la palabra del Señor y seguimos Su camino, continuamos en el círculo vicioso de cometer y confesar pecados. Esto no es verdadero arrepentimiento. No hemos cumplido con los requisitos del Señor para el arrepentimiento.
Wang Wei escuchó atentamente a Ma Tao. Después de oír lo que Ma Tao había dicho pensó por un momento y dijo: —Al escuchar al hermano Ma, no puedo dejar de pensar en la Era de la Ley; David planeó matar a Urías, lo hizo y tomó a su esposa Betsabé por la fuerza, cometiendo un acto de adulterio. Entonces Jehová Dios envió al profeta Natán para transmitirle Sus palabras a David, y hacerle saber su crimen y el castigo que le sobrevendría. A partir de ese momento, la espada nunca se alejó de su casa. David sabía que había violado los mandamientos dictados por Jehová Dios y ofendido Su carácter. Al darse cuenta de esto, lamentó sus acciones y oró a Dios, arrepintiéndose y confesando con toda sinceridad. En sus últimos años, se volvió muy friolento. Entonces, el pueblo de Israel trajo a una chica virgen a su cama para que se uniera a él bajo las sábanas y lo mantuviera caliente. Pero él no se acercó a ella. David no solo admitió su crimen realmente, sino que también tuvo comportamientos reales. Tal testimonio debe ser convincente para las personas.
Ma Tao inclinó la cabeza y dijo: —Eso es cierto. El testimonio de la gente de Nínive verdaderamente arrepentida ante Dios también fue registrado en las Escrituras. Cuando el rey de Nínive oyó las palabras de Dios transmitidas por el profeta Jonás: “[...] Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada.”, él creyó y obedeció a Dios. Luego dejó a un lado su condición real, se quitó sus vestiduras reales, se cubrió con cilicio y se sentó en cenizas para confesar y arrepentirse ante Dios con su pueblo. Como dicen los registros de la Biblia: “Cuando llegó la noticia al rey de Nínive, se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por decreto del rey y de sus grandes, diciendo: Ni hombre ni bestia, ni buey ni oveja prueben cosa alguna; no pasten ni beban agua, sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios con fuerza, y vuélvase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos. ¡Quién sabe! Quizá Dios se vuelva, se arrepienta y aparte el ardor de su ira, y no perezcamos” (Jonás 3: 6-9).
En ese momento, Wang Wei dijo emocionado: —Respecto al arrepentimiento de la gente de Nínive, hace algún tiempo, leí un pasaje acerca de eso en un libro. Permítanme leerlo.
Otros dijeron: —¡Está bien!
Wang Wei sacó una libreta de su bolsa, la abrió y leyó: “Después de escuchar la declaración de Dios, el rey de Nínive y sus súbditos llevaron a cabo una serie de actos. ¿Cuál es la naturaleza de su conducta y sus acciones? En otras palabras, ¿cuál es la esencia de la totalidad de su conducta? ¿Por qué hicieron lo que hicieron? En los ojos de Dios se habían arrepentido sinceramente, no sólo porque habían rogado a Dios fervientemente y confesado sus pecados delante de Él, sino también porque habían abandonado su conducta malvada. Actuaron de esta forma porque después de oír las palabras de Dios, se asustaron increíblemente y creyeron que Él haría lo que dijo. Ayunando, vistiendo de cilicio y sentándose sobre cenizas, deseaban expresar su disposición a reformarse de sus caminos y refrenar su maldad, a orar para que Jehová Dios contuviese Su enojo, a rogar a Jehová Dios para que se retractase de Su decisión, así como de la catástrofe que estaba a punto de caer sobre ellos. Por medio del examen de todo su comportamiento se puede ver que ya entendieron que sus actos malvados anteriores eran detestables para Jehová Dios y que entendieron la razón por la que Él los destruiría pronto. Por estas razones, todos deseaban arrepentirse completamente, volverse de sus caminos malvados y abandonar la violencia en sus manos. En otras palabras, una vez conocieron la declaración de Jehová Dios, todos y cada uno de ellos sintió miedo en su corazón; ya no continuaron más con su conducta malvada ni cometiendo esos actos aborrecidos por Jehová Dios. Adicionalmente, rogaron a Jehová Dios que perdonase sus pecados pasados y que no los tratase de acuerdo a sus acciones pasadas. Estaban dispuestos a no involucrarse más en la maldad y actuar según las instrucciones de Jehová Dios, para nunca más enfurecer a Jehová Dios. Su arrepentimiento fue sincero y profundo. Vino de las profundidades de sus corazones y no fue fingido, ni tampoco temporal”.
Wang Wei compartió su idea: —Podemos ver en este pasaje que la principal manifestación del verdadero arrepentimiento es que el hombre admita sus pecados y malas acciones se odie a sí mismo por ellos, confesándolos y arrepintiéndose sinceramente a Dios. Además, deben abandonar los actos malvados y actuar de acuerdo con la palabra de Dios a fin de no cometer el mismo pecado oponiéndose a Dios. En el pasado, aunque nos presentamos ante Dios para confesarnos y arrepentirnos, nuestro arrepentimiento simplemente se quedó en palabras, y no nos despreciamos en nuestros corazones. Muchas veces pasamos por la formalidad de pedir el perdón del Señor, y en la primera ocasión pecamos y desobedecemos a Dios otra vez. Esto simplemente no es verdadero arrepentimiento. Dios inspecciona los corazones de las personas. Solo cuando nos arrepintamos verdaderamente podremos obtener la misericordia de Dios y Su favor.
Xiao Liu dijo sinceramente: —El pasaje que lees es muy práctico. Nos dice qué es el verdadero arrepentimiento, lo que puede beneficiarnos mucho. La gente de Nínive pudo arrepentirse verdaderamente ante Dios, abandonar los actos malvados, y nunca cometer delitos o resistirse a Él. Nosotros, en comparación, hacemos los gestos de arrepentimiento, pero nuestros corazones nunca se conmueven. Dios es santo y justo: ¿Cómo podría permitirnos que lo tratemos superficialmente y lo dejemos de lado?
Ma Tao asintió con la cabeza y dijo: —Gracias por la orientación de Dios. Cuanto más compartamos a esta cuestión, más clara la tendremos. En nuestras oraciones anteriores, todos los días confiábamos al Señor las cosas que hacíamos que no estaban en línea con Su voluntad, pero no mostrábamos signos de verdadero arrepentimiento, e incluso pensábamos que seríamos salvos por gracia. Si seguimos así, confesando pecados y cometiéndolos nuevamente, ¿podemos ser arrebatados al reino de los cielos cuando el Señor regrese? El Señor Jesús dijo: “[...] En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado; y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí permanece para siempre” (Juan 8: 34-35). Y dice en la Biblia: “Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14). Dios es santo y justo: el que peca no puede entrar en el reino de los cielos. Solo aquellos que desechan su naturaleza pecaminosa y obedecen absolutamente a Dios y son fieles a Él pueden ser dignos de entrar en el reino de los cielos. Dios no tomará a las personas que tienen naturaleza pecaminosa y pertenecen a Satanás en Su reino.

Wang Wei continuó diciendo: —Hace un tiempo estuve compartiendo con un hermano. Cuando hablamos de las condiciones para entrar en el reino de los Cielos, de acuerdo con las profecías del Señor Jesús, “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final” (Juan 12:48) y “Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio;” (Juan 16: 8), dijo que aunque hayamos aceptado la salvación del Señor Jesús y nuestros pecados hayan sido perdonados, nuestra naturaleza pecaminosa todavía yace profundamente dentro de nosotros. Para entrar en el reino de Dios, debemos aceptar el juicio que el Señor Jesús hará a Su regreso en los últimos días, para que conozcamos nuestra naturaleza pecaminosa y podamos odiarnos a nosotros mismos por ella. Y entonces podremos abandonar nuestra carne para practicar la palabra de Dios, en obediencia y adoración. Solo de esta manera se puede resolver nuestro carácter corrupto y podemos ser purificados y salvados por Dios. Creo que lo que compartió conmigo tiene mucho sentido, así que quiero invitarlo a que se una a nosotros, ¿están de acuerdo?
Ma Tao y Xiaoliu dijeron juntos: —¡Genial! 

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Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

viernes, 3 de julio de 2020

Testimonio cristiano 2020 | Soltar los lazos que atan


Testimonio cristiano 2020 | Soltar los lazos que atan

El personaje principal, una líder de la Iglesia, descubre a través de un sondeo en la Iglesia que otros hermanos y hermanas han reportado que la hermana Li es constantemente descuidada en su deber; reportan que no acepta la verdad, que sermonea con altivez a las personas y las restringe. La líder de la Iglesia sabe muy bien que, de acuerdo con los principios de la verdad, la hermana Li debe ser despedida, pero ella está corrompida e influenciada por filosofías satánicas como "La sangre tira mucho" y "El hombre no es inanimado; ¿cómo puede carecer de emociones?". Tomando en consideración que provienen de la misma ciudad y siempre han sido cercanas, ella actúa de acuerdo con sus emociones y encubre y protege a la hermana Li una y otra vez. Posteriormente, y solo gracias al juicio y a la revelación de las palabras de Dios, es capaz de ver la naturaleza y las consecuencias de basarse en las emociones en sus acciones. Llega a tener cierto discernimiento de estas filosofías satánicas y ya no se basa en sus sentimientos a la hora de enfrentar los problemas, sino que, en su lugar, practica conscientemente de acuerdo con los principios de la verdad.

domingo, 28 de junio de 2020

Nueva película cristiana en español | El arrepentimiento de un oficial


Nueva película cristiana en español | El arrepentimiento de un oficial

El protagonista de El arrepentimiento de un oficial alguna vez fue un simple hijo de campesinos. Tras unirse al ejército, rápidamente comienza a seguir las reglas no escritas de su unidad con el propósito de obtener estatus, elogios y ascensos, adulando y halagando a sus superiores, invitándolos a comer y haciéndoles regalos. Es ascendido en el escalafón a comandante de batallón y empieza a recorrer el camino de la corrupción. Pasa de página tras encontrar la fe en Dios y deja el ejército, y descubre que sigue atado a las filosofías y leyes de Satanás. A fin de convertirse en líder de la iglesia, nuevamente utiliza medios deshonestos, pero termina siendo expuesto y tratado por sus hermanos y hermanas. Al no lograr conseguir el puesto, queda angustiado y abatido. A través del juicio y la revelación de las palabras de Dios, lentamente llega a comprender la esencia y las consecuencias de buscar estatus, y comienza a perseguir la verdad y a recorrer el camino correcto en la vida.

viernes, 26 de junio de 2020

Nueva película cristiana en español 2020 | Días en busca de fama y fortuna


Nueva película cristiana en español 2020 | Días en busca de fama y fortuna

Esta película cuenta la historia de que el protagonista solía vivir con los venenos satánicos de supervivencia, como “Las personas luchan para ir hacia arriba, pero el agua fluye hacia abajo”, “Elevarse por encima de los demás” y “Es un deber honrar a tus antepasados”. Durante el cumplimiento de sus deberes, a menudo buscaba la fama y la fortuna, por lo que se preocupaba por las ganancias y pérdidas personales, y vivía una vida muy dolorosa, también les causó daño a sus hermanos y hermanas y la obra de la iglesia resultó afectada.
No fue sino hasta que experimentó el juicio y el castigo de las palabras de Dios que tuvo cierto entendimiento de sus caracteres satánicos de búsqueda de la fama y la fortuna, y de consecuencias relativas. También se dio cuenta de cómo vivir una vida valiosa y significativa. Desde entonces, decidió dejar de perseguir la fama y la fortuna y enfocarse en practicar la verdad y lograr la satisfacción de Dios, y finalmente se despidió de los dolorosos días de perseguir la fama y la fortuna!

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viernes, 7 de febrero de 2020

¿Podemos alcanzar la vida eterna leyendo la Biblia?

Cuando hablamos de la Biblia, todos la conocen como el canon del cristianismo. Todos los cristianos tenemos una Biblia, durante nuestros devocionales y en las reuniones leemos la Biblia, y dependemos aún más de ella en el trabajo misionero y en la predicación. Se podría decir que la Biblia es una parte inseparable de la vida de todo cristiano.
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Al leer la Biblia, aprendemos que Dios creó los cielos, la tierra y todas las cosas en ellos, que Dios una vez usó un diluvio para destruir el mundo, que Dios sacó a Moisés de Egipto, y que Él proclamó las leyes y los mandamientos y condujo a los israelitas en sus vidas, y les enseñó a adorar a Dios. También aprendemos de la Biblia que, en la Era de la Gracia, el Señor Jesús realizó muchos milagros divinos, curó a muchos enfermos, hizo de Sí mismo una ofrenda por el pecado para redimir a toda la humanidad, que Su misericordia y amor eran genuinos, etc. Al leer la Biblia, llegamos a conocer la autoridad de Dios, aumentamos nuestra confianza en seguir a Dios, y hacemos más obras buenas en nuestras vidas y trabajo. Estas son todas las cosas que obtenemos al leer la Biblia. Nadie puede negar el valor de la existencia de la Biblia para nosotros, o el beneficio y la ayuda que nos brinda. Por lo tanto, muchos cristianos creen que la Biblia es nuestro camino para alcanzar vida en nuestra creencia en Dios, y que solo perseverando en la lectura de la Biblia podemos alcanzar la vida eterna. Sin embargo, algunas personas leen que el Señor Jesús dijo: “Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:39-40). Y se sienten confundidos: Puesto que la Biblia contiene las palabras de Dios y el testimonio del hombre, su lectura debe ser capaz de darnos vida eterna. ¿Por qué, entonces, el Señor Jesús dice que la Biblia no contiene vida eterna?
De hecho, esta es una pregunta fácil de responder. Solo tenemos que mirar la historia interior detrás de la obra de Dios registrada en la Biblia durante la Era de la Ley y la Era de la Gracia, así como los resultados que esta obra logró, para entender por qué el Señor Jesús dijo eso.
En la Era de la Ley, Jehová Dios proclamó principalmente las leyes y los mandamientos, y guió las vidas de la entonces recién creada humanidad en la tierra. Aunque Dios también expresó algunas verdades, Él dijo esas palabras principalmente para hacer que la gente obedeciera Sus leyes y mandamientos, adorara a Dios, aprendiera a construir altares, y aprendiera que si ellos violaban Sus leyes y mandamientos, debían hacer ofrendas a Dios sobre esos altares y arrepentirse. Él no hizo nada para cambiar el carácter de la gente por la vida, simplemente hizo estas cosas para guiar la vida de la gente. En la Era de la Gracia, el Señor Jesús hizo la obra de redención, y durante este tiempo realizó muchos milagros divinos; sanó a los enfermos, expulsó demonios, resucitó a los muertos, calmó las olas y el viento con una palabra, usó cinco panes y dos peces para alimentar a 5,000 personas; y dijo muchas palabras, principalmente para enseñar a la gente a confesar sus pecados y arrepentirse, amar a los demás como a sí mismos, ser tolerantes y pacientes, no juzgar a los demás, perdonar setenta veces siete, etc.