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lunes, 22 de febrero de 2021

Solo Dios tiene el camino de la vida

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Devocionales cristianos cortos: Solo Dios tiene el camino de la vida

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio con Dios” (Juan 1:1-2).

Dios dice: “El camino de la vida no es algo que cualquiera pueda poseer y tampoco es algo que cualquiera pueda conseguir con facilidad. Esto se debe a que la vida solo puede proceder de Dios, es decir, solo Dios mismo posee la esencia de la vida y Dios mismo tiene el camino de vida. Y solo Dios es la fuente de la vida y el manantial del agua viva de la vida que siempre fluye. Desde que Él creó el mundo, Dios ha hecho mucha obra que implica la vitalidad de la vida, ha hecho mucha obra que le da vida al hombre y ha pagado un gran precio para que el hombre pueda alcanzar la vida. Esto se debe a que Dios mismo es la vida eterna y Dios mismo es el camino por el cual el hombre resucita. Dios nunca está ausente del corazón del hombre y vive entre los hombres todo el tiempo. Ha sido la fuerza que impulsa la vida del hombre, la raíz de la existencia del hombre, y un rico depósito para la existencia del hombre después del nacimiento. Él hace que el hombre vuelva a nacer y le permite vivir con constancia en cada función de su vida. Gracias a Su poder y Su fuerza de vida inextinguible, el hombre ha vivido generación tras generación, a través de las cuales el poder de la vida de Dios ha sido el pilar de la existencia del hombre, y por el cual Dios ha pagado un precio que ningún hombre ordinario ha pagado alguna vez. La fuerza de vida de Dios puede prevalecer sobre cualquier poder; además, excede cualquier poder. Su vida es eterna, Su poder extraordinario, y Su fuerza de vida no puede ser aplastada por ningún ser creado ni fuerza enemiga. La fuerza de vida de Dios existe e irradia su reluciente resplandor, independientemente del tiempo o el lugar. El cielo y la tierra pueden sufrir grandes cambios, pero la vida de Dios para siempre es la misma. Todas las cosas pueden pasar, pero la vida de Dios todavía permanecerá porque Dios es la fuente de la existencia de todas las cosas y la raíz de su existencia. La vida del hombre proviene de Dios, la existencia del cielo se debe a Dios, y la existencia de la tierra procede del poder de la vida de Dios. Ningún objeto que tenga vitalidad puede trascender la soberanía de Dios, y ninguna cosa que tenga vigor puede eludir el ámbito de la autoridad de Dios. De esta manera, independientemente de quiénes sean, todos se deben someter bajo el dominio de Dios, todos deben vivir bajo el mandato de Dios y nadie puede escapar de Sus manos”.

El Señor Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). Cuando el Señor regrese en los últimos días, hablará más palabras trayéndonos más verdades y caminos de la práctica. Si queremos hallar Sus pasos, debemos escuchar atentamente Su voz como las vírgenes prudentes. Cuando nos enteremos de que alguien grita que el Señor ha regresado, ha expresado más verdades y ha hecho una nueva obra para llamar a nuestra puerta, tenemos que buscarlo e investigarlo rápidamente, solo de esta manera podremos tener la oportunidad de seguir Sus pasos, ser arrebatados ante Su trono y asistir al banquete del Cordero con Él. Bienvenido a hacer clic en el enlace WhatsApp para comunicarse y discutir con nosotros, vamos a recibir al Señor juntos.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

miércoles, 17 de febrero de 2021

Ante la llegada del desastre, ¿cómo podemos ser protegidos por Dios para obtener la verdadera paz?

Recientemente se informó en las noticias de que el primer lote de vacunas llegó a México, lo que causó una discusión caliente entre los ciudadanos. Muchos creen que con la vacuna puede sofocar la propagación de la pandemia y que la vida del confinamiento terminará pronto; sin embargo, algunos piensan que la pandemia no se puede controlar de manera efectiva porque el virus ha mutado y se ha vuelto más contagioso, y el número de infecciones y muertes se ha duplicado… Entonces, ante la pandemia actual y la llegada de otros desastres, ¿qué debemos hacer para recibir una verdadera paz?

La Biblia dice: “Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no se acercará” (Salmos 91:7).
Dios dice: “Deberías saber que estos son los últimos días. El diablo Satanás, como león rugiente, acecha fuera buscando personas para devorar. Ahora se están propagando toda clase de plagas y hay muchos espíritus malvados de toda clase. Solo Yo soy el Dios verdadero; solo Yo soy tu refugio. Ahora solo puedes esconderte en Mi lugar secreto, solo dentro de Mí; los desastres no te sobrevendrán, y ninguna calamidad se acercará a tu tienda”.
Las palabras de Dios nos dicen que solo Dios es el único refugio de nosotros los seres humanos. Independientemente de qué tipo de desastre nos suceda, siempre que dependamos de Dios, tendremos la oportunidad de recibir Su protección. Ahora que el Señor ha regresado, es Cristo de los últimos días, Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso ha expresado palabras y ha hecho una etapa de la obra de purificar y salvar al hombre. Mientras busquemos e investiguemos las palabras y obra de Dios Todopoderoso y recibamos al Señor, tendremos la oportunidad de ser protegidos por Él en el desastre y conseguiremos la verdadera paz.

Lea más "Versículos de la gran tribulación". Si todavía tienes preguntas o confusiones sobre cómo sobrevivir en el desastre, puede hacer clic en medios de contacto abajo para discutir y comunicarse con nosotros.
Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.


lunes, 11 de enero de 2021

¡Escucha! ¿Quién es el que habla?

 Por Zhou Li, China


Para alguien que predica en la iglesia, no hay nada más doloroso que el empobrecimiento espiritual y no tener nada que predicar. Me sentía impotente al ver que cada vez menos hermanos y hermanas venían a las reuniones, y acudí al Señor muchas veces para orar con fervor y pedirle que fortaleciera la fe de los hermanos y hermanas. Pero la desolación de la iglesia no mejoró en absoluto y hasta yo misma estaba sumida en la debilidad y la negatividad…

Un día estaba trabajando en casa, cuando aparecieron de repente el hermano Wang y el hermano Lin y, encantada, los invité a entrar. Después de las cortesías, el hermano Wang me preguntó: “Hermana Zhou, ¿cómo se encuentra ahora tu espíritu?”. Yo suspiré y dije: “Ni me lo menciones. Me siento débil de espíritu y no tengo nada que predicar en mis sermones. Los hermanos y hermanas también están negativos y débiles. Casi no hay nadie en la iglesia”. El hermano Lin preguntó: “Hermana Zhou, ¿sabes por qué no tienes nada que predicar en los sermones y no hay nadie en la iglesia?”. En cuanto lo dijo, pensé que eso era exactamente lo que quería saber. ¿De verdad conocían ellos la razón? Enseguida le pregunté: “¿Por qué?”. El hermano Wang dijo: “Porque el Señor ya ha regresado. Él se ha encarnado por segunda vez y está declarando sus palabras y realizando una nueva obra. Muchos hermanos y hermanas ya han aceptado la obra de Dios en la Era del Reino y viven en la corriente de la obra actual del Espíritu Santo. Sus condiciones son cada vez mejores. Aquellos que no han seguido el ritmo de la nueva obra de Dios han perdido la obra del Espíritu Santo, y por lo tanto carecen de palabras que predicar y se sienten negativos y débiles. Debemos apresurarnos a seguir las huellas de Dios”. Al oír aquello, de repente recordé las palabras de mi colaborador en la obra: “Si alguien dice que Dios ha venido a hacer una nueva obra y ha pronunciado palabras nuevas, eso supone desviarse de la Biblia, y por tanto no creer en el Señor; es apostasía”. Con eso en mente, dije muy seria: “¿No nos dicen a menudo los colaboradores más antiguos que desviarse de la Biblia es no creer en el Señor? Vosotros deberíais saberlo, desviarse de la Biblia es lo mismo que desviarse del camino del Señor. ¡Cómo te atreves a tratar de predicarme este camino!”. Me levanté enfadada al tiempo que decía aquello. El hermano Lin replicó: “Hermana Zhou, no te alteres. Sabemos que crees sinceramente en Dios y eres fervorosa, por eso te estamos hablando de la nueva obra de Dios. Llevamos muchos años creyendo en el Señor. ¿Acaso no hemos esperado siempre Su regreso? Ahora el Señor ha regresado y está realizando la obra de juicio de los últimos días. Es una gran noticia. Debemos buscar y estudiar con diligencia y no perder la oportunidad de darle la bienvenida al Señor”. No esperé a que el hermano Lin terminara, levanté una mano y le interrumpí, alzando la voz: “¡Para, para, para! No digas nada más. No voy a creer en nada que se aparte de la Biblia. Tú no sigues el camino del Señor, pero yo sí debo hacerlo”. Se dieron cuenta de que en realidad no les estaba escuchando y no tuvieron más remedio que marcharse. Más tarde, volvieron unas cuantas veces más, pero yo simplemente los ignoré.

Más adelante, el hermano Wang y el hermano Lin vinieron a mi casa acompañados de dos hermanas para predicarme el evangelio. Ese día, yo estaba picando judías en la cocina mientras mi esposo trabajaba. Al verlos llegar, los invitó a entrar en la casa. En cuanto me di cuenta, se me aceleró el corazón: ¿Por qué volvían a venir y encima traían dos refuerzos? Los cuatro entraron en casa, me saludaron y luego comenzaron a compartir la comunicación con mi marido. Sentí aún más ansiedad y pensé: “Lo que están predicando se desvía de la Biblia, así que tengo que estar atenta a mi marido para impedir que asimile nada”. Quería echarlos, pero me preocupaba que mi marido se enfadara conmigo. Lo único que podía hacer era guardar silencio, si bien no acepté ni una palabra de lo que dijeron. Sin embargo, mi marido les escuchaba, asentía y no paraba de decir: “¡Sí! ¡Es cierto! ¡Si! Así es. ¡Lo explicáis muy bien!”. Al ver a mi esposo tan convencido, de repente me puse nerviosa y, furiosa, le señalé con el dedo: “¿Cómo que es cierto? ¿Cuánto has leído de la Biblia? ¿Desde cuándo crees en Dios? ¿Le has orado al Señor? Dices: ‘Cierto, cierto, cierto’, pero ¿cuánto entiendes de todo eso?”. Armé tanto alboroto que de repente la habitación se quedó en silencio y todos se miraron unos a otros. Enseguida, mi marido me dijo: “No grites. Escucha primero. Es bueno para nosotros. Si no escuchas, ¿cómo puedes saber si tienen razón o no?”. Como no podía impedir que los escuchara, lo pagué con las judías y las moví de un lado a otro con ambas manos, mientras hacía ruido a propósito. Pensé: “¿Que te deje escuchar? No te vas a enterar de nada. ¡Esto se va a terminar!”. Pero hacer mucho ruido con las judías no impidió que mi esposo escuchara su comunicación. Al contrario, hablaba y se reía con los cuatro y su comunicación era muy armoniosa. Al cabo de un rato, mi marido me dijo con alegría: “¡Oh, Li! El Señor realmente ha regresado. ¡Las palabras de este libro son las declaraciones personales de Dios! ¡Es genial! Li, cocina algo para nosotros”. Le miré, pero no respondí. Luego, el hermano Lin le dejó a mi marido algunas cintas, un libro de himnos y una copia de La Palabra manifestada en carne antes de marcharse. No podía soportarlo más y le dije a mi esposo: “¿Cuántas veces nos han dicho los colaboradores más antiguos de la obra que para creer en Dios no podemos desviarnos de la Biblia, que eso es lo mismo que no creer en Dios? ¿Lo has olvidado? ¿Por qué no te posicionas en este asunto?”. Sin dudar, mi marido dijo: “Lo que están diciendo no se desvía de la Biblia, al contrario, es más alto y profundo. Además, la nueva obra de Dios que están difundiendo cumple la palabra del Señor y las profecías del Apocalipsis. Después de escuchar su comunicación, ahora entiendo y tengo claras muchas cosas de la Biblia. El evangelio de Dios Todopoderoso del que ellos dan testimonio es el verdadero camino. Abre los ojos y mira. Sólo quedan unas cuantas personas en nuestra iglesia. Está desolada. Sin embargo, todavía te aferras a las palabras de los colaboradores más antiguos de la obra. ¿No es eso una enorme idiotez? Será mejor que te des prisa y estudies esto”. Al oírle decir aquello, enfadada, le dije: “¿Qué sabes tú? Desviarse de la Biblia es traicionar al Señor. Si tú no cumples con la Biblia, lo haré yo”.

Después de aquello, mi marido sacaba tiempo todos los días para leer el libro que le había dejado el hermano Lin, La Palabra manifestada en carne. Un día, mi marido se levantó antes del amanecer para leer el libro. Adormilada, oí a mi marido leer: “¿Puede ser que hayas olvidado […]? ¿Realmente has olvidado […]?” (“Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús”). Al oírle leer en voz alta, me enfadé un poco y pensé: ¡Tan temprano y no me deja dormir! Pasado un rato, muy bajito, oí: “Porque antes de que Jesús fuera crucificado, Él le había dicho: ‘No soy de este mundo y tú tampoco eres de este mundo’” (“Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús”). ¡Qué extraño! ¿Por qué se menciona al Señor Jesús en ese libro? ¿Habré oído mal? Entonces lo oí claramente: “¿Puede ser que hayas olvidado […]? ¿Realmente has olvidado […]?” Al oír aquello, me dio un pequeño vuelco el corazón y ya no me volví a dormir. Me dije: “¿Quién dijo esas palabras? ¡Oh, Dios! ¿Eres Tú quien me está haciendo esta pregunta? Es como si Tú me estuvieras diciendo estas palabras. ¡Son tan amables! Tengo que levantarme enseguida para hacer el desayuno. Luego, a pesar de todo, veré lo que dice en el libro, así averiguaré si se desvía o no de la Biblia y si son o no las palabras de Dios”.

Después de desayunar, mi marido continuó leyendo el libro. Pensé para mis adentros: ¿Por qué no me ha dicho que lo lea con él? Pasé bastante rato junto a la puerta, pero mi esposo estaba tan concentrado en la lectura que no se fijó en mí. Así que caminé de un lado a otro de la cocina. Estaba muy preocupada. Tenía ganas de leer lo que ponía en el libro. Entonces me asomé a la habitación y vi que mi marido seguía con la cabeza enterrada en él. Yo también quería leerlo, pero pensé en las muchas veces que los hermanos y hermanas habían venido a predicar y yo siempre me había negado, y me pregunté si mi esposo me criticaría si tomaba la iniciativa de querer leerlo. Si me criticaba, me sentiría muy avergonzada. Con eso en mente, retrocedí. Mientras caminaba de un lado a otro, recordé las palabras que mi esposo había leído en voz alta esa mañana y me sentí aún más ansiosa. Pensé: esto no va a funcionar. Tengo que entrar y ver de qué trata ese libro. Pero volví a retroceder cuando llegué a la puerta. No sabía qué hacer, era como si caminara sobre unas brasas calientes. Me decidí por fin: ¡Oh! ¡Dios quiere que alce la voz! ¿Quién me dijo que hablara así y no escuchara los consejos de mi marido? Así que me preparé y entré en la habitación y, echándole coraje, dije con torpeza: “¿Puedo leerlo contigo?”. Cuando levantó la vista parecía muy sorprendido y, entonces, respondió encantado: “¡Ven, ven! Leamos juntos”. Ese momento me dejó muy conmovida. ¡Mi marido no me había criticado, como pensé que haría! La ansiedad de mi corazón se calmó al fin y, encantada, leí el libro con mi esposo. Sin embargo, las palabras que leí no eran lo que había oído a primera hora de la mañana. En cierto momento, mi esposo tuvo que salir y yo hojeé apresuradamente el libro. De repente, encontré lo que estaba buscando y lo leí en voz alta: “Las palabras de Jesús alentaron mucho a Pedro, porque antes de que Jesús fuera crucificado, Él le había dicho: ‘No soy de este mundo y tú tampoco eres de este mundo’. Después, cuando Pedro llegó a un punto de gran dolor, Jesús le recordó: ‘Pedro, ¿lo has olvidado? Yo no soy del mundo y sólo fue por Mi obra que me fui antes. Tú tampoco eres del mundo, ¿lo has olvidado? Te lo he dicho dos veces, ¿no lo recuerdas?’. Pedro lo escuchó y dijo: ‘¡No lo he olvidado!’. Entonces Jesús le dijo: ‘Una vez pasaste un tiempo feliz junto a Mí en el cielo y un periodo de tiempo a Mi lado. Me extrañas y Yo te extraño. Aunque las criaturas no son dignas de mencionarse a Mis ojos, ¿cómo puedo no amar a uno que es inocente y encantador? ¿Has olvidado Mi promesa? Debes aceptar Mi comisión en la tierra; debes cumplir la tarea que te encomendé. Un día sin duda te llevaré para que estés a Mi lado’” (‘Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús’ en “La Palabra manifestada en carne”). Lo leí varias veces y cuanto más lo hacía más me parecía que esas palabras no se desviaban de la Biblia. Eran más claras y transparentes. Pero mis colaboradores de obra habían dicho: “Cualquiera que difunda el mensaje de que Dios ha venido a hacer una nueva obra y está declarando nuevas palabras se está desviando de la Biblia, y hacer eso es desviarse del camino del Señor”. Pero lo que decían no concuerda con los hechos, ¿verdad? Oré en mi corazón: “¡Oh, Dios! ¿Qué significa todo esto? Esclaréceme y guíame para poder comprender Tu voluntad”.

Luego, vi que las palabras de Dios Todopoderoso decían: “Durante muchos años, la forma de creencia tradicional de las personas (la del cristianismo, una de las tres religiones principales del mundo) ha sido leer la Biblia; apartarse de la Biblia no es creer en el Señor, es una heterodoxia y herejía, e incluso cuando las personas leen otros libros, el fundamento de estos debe ser la explicación de la Biblia. Es decir, si dices que crees en el Señor, debes leer la Biblia, debes comerla y beberla, y fuera de ella no debes adorar a ningún libro que no la implique. Si lo haces, estás traicionando a Dios. Desde el momento en que la Biblia estuvo, la creencia de las personas en el Señor ha sido la creencia en la Biblia. En lugar de decir a las personas que crean en el Señor, es mejor decir que lo hagan en la Biblia; en lugar de decir que han comenzado a leer la Biblia, es mejor decir que han empezado a creer en ella; y en lugar de decir que han vuelto a la presencia del Señor, es mejor decir que han regresado ante la Biblia. De esta forma, las personas adoran la Biblia como si fuera Dios, como si fuera su vida, y perderla sería lo mismo que perder su vida. Las personas consideran la Biblia como algo tan elevado como Dios, y están incluso aquellos que la ven como algo más alto que Dios. Si las personas no tienen la obra del Espíritu Santo, si no pueden sentir a Dios, pueden seguir viviendo; pero tan pronto como pierden la Biblia, sus capítulos o sus dichos célebres, es como si hubieran perdido su vida” (‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios conmovieron realmente mi corazón. ¿Acaso no hablaban de mí? Al rememorar cuando empecé a creer en el Señor, era así cómo sostenía mi fe. Trataba a la Biblia como mi sangre vital. Tenía que guardarla en un sitio alto después de leerla, por miedo a que los niños la tocaran. Consideraba que la Biblia estaba por encima de todo e incluso creía que desviarse de la Biblia era una traición al Señor. ¿Me había equivocado al hacerlo? Con el corazón en búsqueda, continué leyendo desde “Relativo a la Biblia (1)” hasta “Relativo a la Biblia (4)”. Cuanto más leía, más esclarecida me sentía. Las palabras de Dios Todopoderoso me guiaron a la plena comprensión. Resulta que la Biblia era solo un registro histórico de la obra de Dios y un testimonio de las dos primeras etapas de Su obra. Así como el Antiguo Testamento registra la obra hecha por Jehová Dios desde la creación del mundo hasta el fin de la Era de la Ley, el Nuevo Testamento registra la obra del Señor Jesús en la Era de la Gracia. La obra de Dios es siempre nueva, nunca vieja, y siempre avanza. Ahora Dios ha realizado una nueva obra fuera de la Biblia: la obra de la Era del Reino. Esta etapa es la última de la obra de salvación de Dios para la humanidad. Desde la Era de la Ley a la Era de la Gracia, y luego a la Era del Reino en los últimos días, las tres etapas las realiza un único Dios. Leer las palabras de Dios Todopoderoso me abrió los ojos, ¡y me alegré la vista con ellas! Sí, Dios es tan todopoderoso y sabio, ¿cómo iba solo a limitarse a hacer la obra registrada en la Biblia? Y a partir de las palabras de Dios Todopoderoso, de verdad me di cuenta de que las palabras y la obra de Dios de los últimos días no repudiaban la Biblia. En cambio, elevaban y profundizaban en la obra de la Era de la Ley y la Era de la Gracia, tal como están registradas en la Biblia, y todo lo que Dios hace ahora concuerda más con las necesidades actuales de la gente. Un pasaje de las palabras de Dios dice: “Debes entender por qué hoy se te pide que no leas la Biblia, por qué hay otra obra independiente de ella, por qué Dios no busca una práctica más nueva y detallada en ella, por qué hay en su lugar una obra más poderosa fuera de ella. Esto es todo lo que deberíais entender. Debes conocer la diferencia entre la obra antigua y la nueva, y aunque no leas la Biblia, tienes que ser capaz de diseccionarla; si no, seguirás adorándola, y te será difícil entrar en la nueva obra y pasar por nuevos cambios. Si hay un camino más elevado, ¿por qué estudiar ese más bajo y obsoleto? Si hay declaraciones y una obra más nuevas, ¿por qué vivir entre viejos relatos históricos? Las nuevas declaraciones pueden proveer para ti, lo que demuestra que esta es la nueva obra; los viejos relatos no pueden saciarte ni satisfacer tus necesidades actuales, y esto significa que son historia, y no la obra del aquí y ahora. El camino más elevado es la obra más nueva, y con ella, por muy alto que fuera el camino del pasado, sigue siendo la historia de las reflexiones de las personas; independientemente de su valor como referencia, sigue siendo el camino antiguo. Aunque se registra en el ‘libro sagrado’, el camino antiguo es historia; aunque no hay constancia del mismo en el ‘libro sagrado’, el nuevo camino es del aquí y el ahora. Este puede salvarte y cambiarte, porque es la obra del Espíritu Santo” (‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”). En aquel momento, de repente vi la luz, y me di cuenta de por qué había defendido siempre la Biblia y aun así mi espíritu se había vuelto cada vez más negativo, hasta el punto de que me había quedado sin nada que predicar. Me daba cuenta de que los hermanos y hermanas también se debilitaban cada vez más, hasta el punto de que ni siquiera asistían a las reuniones, mientras que aquellos que habían aceptado el evangelio del reino de Dios Todopoderoso estaban rebosantes de fe. Daba igual cómo los tratara, nunca eran negativos ni se desanimaban, seguían viniendo a predicarme el evangelio. El motivo de todo esto era que me estaba aferrando a la obra pasada de Dios. Era el viejo camino, que había perdido hace mucho la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, los hermanos y hermanas de la Iglesia de Dios Todopoderoso habían aceptado el liderazgo de la nueva obra de Dios, habían recibido el suministro de Sus palabras actuales y habían obtenido la obra del Espíritu Santo. ¡Esa era la diferencia entre el camino nuevo y el viejo! Esa era la causa primigenia de que el mundo religioso estuviera decayendo y que la Iglesia de Dios Todopoderoso fuera cada vez más próspera. “Señor”, oré. “Ahora por fin entiendo que Tú has regresado y nos has proporcionado un nuevo camino, un nuevo suministro de vida. ¡Te doy gracias!”.

En ese momento, mis emociones se bifurcaban entre la felicidad y una mala sensación. Estaba contenta porque Dios no me había abandonado, a pesar de haber sido tan rebelde y desobediente, e hizo uso de este método tan especial de recurrir a que mi esposo leyera las palabras de Dios para hacerme escuchar Su voz. ¡Así era realmente el amor de Dios y Su salvación para mí! Me sentía mal porque había esperado el regreso del Señor muchos años, pero nunca había considerado la posibilidad de que rechazaría al Señor cuando Él regresara y llamara a mi puerta. Aquellos hermanos y hermanas vinieron en repetidas ocasiones hasta aquí para difundirme el evangelio, pero lo único que hice fue ignorarlos. Compartieron la comunicación con mi esposo y sin embargo yo me burlaba e interfería deliberadamente… Al pensar en ello, sentí dolor en el corazón y no pude detener las lágrimas que brotaron de mis ojos. Me arrodillé ante Dios y oré: “¡Dios Todopoderoso! Estaba equivocada. Todos estos años siempre he defendido la Biblia y he considerado que desviarse de ella era igual a no creer en Dios. Trataba a la Biblia como a Dios y rechacé una y otra vez Tu nueva obra y Tu venida. ¡Estaba tan ciega! Ahora estoy dispuesta a dejar de lado la Biblia, seguir Tu nueva obra y escuchar Tus palabras de la nueva era. No volveré a mostrarme hostil hacia Ti y de ninguna manera voy a arruinarme la vida entera a causa de mis nociones e imaginaciones. ¡Oh, Dios! Anhelo tomar la determinación de cooperar contigo y, para reparar lo que Te debo, llevar de vuelta a Tu familia a aquellos en la iglesia que realmente creen en Ti”.

Vamos a leerlo juntos: Cómo debemos esperar la venida de Cristo

viernes, 1 de mayo de 2020

Predicación de las 10 vírgenes: ¿Quiénes serán las Vírgenes Prudentes?

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Predica cristiana | ¿Quiénes serán las Vírgenes Prudentes?
Las profecías sobre la segunda venida de Cristo en la Biblia se han cumplido básicamente. Y se profetizó que solo las vírgenes prudentes pueden recibir al Señor. ¿Qué son exactamente las vírgenes prudentes? ¿Cómo deberían las vírgenes prudentes preparar aceite para recibir al Señor?
Enfrentando el día de la aparición del Señor, nosotros, cada hermano y hermana, que tenemos verdadera fe en el Señor esperamos ser las vírgenes prudentes, poder dar la bienvenida al novio y cenar con el Señor. Algunos de nosotros a menudo leemos la Biblia y oramos, miramos y preparamos; algunos eligen trabajar incansablemente, sacrificándose y gastando; otros asisten regularmente a las reuniones, esperando atentamente la llegada del Señor ... Todos se están preparando, gastando y esperando para la segunda venida de Cristo, y están firmemente convencidos de que somos las vírgenes prudentes y que, esperando de esta manera, podemos ciertamente dar la bienvenida al regreso del Señor. ¿Pero está preparado nuestro aceite para el corazón del Señor? ¿Cuáles son las vírgenes prudentes después de todo? ¿Cómo deberían las vírgenes prudentes preparar aceite para recibir al Señor?

domingo, 5 de abril de 2020

¿El sufrimiento es la bendición de Dios?


Reflexion Cristiano | ¿El sufrimiento es la bendición de Dios?
Muchos cristianos se sienten confundidos: Dios es amor y Él es todopoderoso, así que, ¿por qué permite que suframos? ¿Podría ser que nos haya abandonado? Esta pregunta siempre me desconcierta, pero últimamente, a través de la oración y la búsqueda, he obtenido un poco de iluminación y luz. Esto ha resuelto mis malentendidos de Dios y he llegado a comprender que el sufrimiento no es que Dios nos haga a un lado, sino que Dios lo arregla con mucho cuidado para purificarnos y salvarnos. ¡Estas pruebas y refinamientos son la mayor gracia de Dios para nosotros!

miércoles, 18 de marzo de 2020

¿Cómo puedo predicar para apoyar a la iglesia?

iglesia
Reflexiones Cristianas | ¿Cómo puedo predicar para apoyar a la iglesia?
Queridos hermanos y hermanas de P&R Espirituales,
Espero que estéis todos bien. Hay una cosa a la que le he estado dando vueltas durante bastante tiempo. He buscado la ayuda de algunos pastores y miembros de más edad, pero incluso ellos no han podido darme una solución. Os escribo para compartir y discutir con vosotros el tema, con la esperanza de que podáis ayudarme.
Soy predicador. El Espíritu Santo solía iluminarme cuando leía las palabras del Señor. Gracias a la inspiración de Dios era capaz de predicar sin parar. Los hermanos y hermanas de mi iglesia disfrutaban con mis sermones y obtenían seguridad. Pero en algún momento no determinado, dejé de sentir la presencia del Señor. Ya no tenía nada nuevo sobre lo predicar, y por ello, los hermanos y hermanas se dormían en nuestras reuniones. Tanto es así, que empecé a tenerle miedo al momento del sermón. Aunque seguía predicando y trabajando, en mi vida cotidiana ya no era capaz de poner en práctica la palabra de Dios; carecía del perdón y la paciencia a la hora de tratar con los demás. La mayoría de los hermanos y hermanas están ocupados con sus negocios, su trabajo y sus familias. Por eso su fe se ha enfriado y ya no quieren asistir a las reuniones. Como predicador que soy, ver que muy poca gente acude a las reuniones y que soy incapaz de ayudarles espiritualmente, me hace sentir horrible y en deuda con el Señor. Hemos intentado organizar comidas y ayunos en grupo y sesiones de oración para cambiar el status quo, pero no ha servido de nada. Seguimos sin sentir la ayuda del Señor. Por eso quiero comentar con vosotros, por qué nuestra iglesia se ha convertido en esto y qué debemos hacer para remediar esta situación.

martes, 17 de marzo de 2020

Predica sobre las pruebas - otro tipo de bendición de Dios

Predica sobre las pruebas - otro tipo de bendición de Dios

Predica cristiana | Predica sobre las pruebas - otro tipo de bendición de Dios

Como cristianos, ninguno de nosotros es ajeno a las pruebas. La Biblia dice: “Y meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios” (Zacarías 13:9). También se dice en la Biblia: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones;” (Santiago 1:2). A partir de esto, podemos ver que Dios quiere dar refinamiento y pruebas a Su pueblo elegido y, con ello, perfeccionar nuestra fe y nuestro amor por Dios, corregir nuestro carácter corrupto o las contaminaciones en nuestra creencia, remediar nuestros puntos de vista equivocados y permitirnos ser purificados. Por lo tanto, podemos encontrar todo tipo de entornos que están en conflicto con nuestras propias nociones. Los ejemplos de estos entornos pueden incluir a veces enfrentar el refinamiento de la enfermedad y, en ocasiones, nuestra familia puede padecer desgracias, como el sufrimiento de un familiar o que nuestro hogar sea objeto de robo; a veces podemos encontrar dificultades en nuestro trabajo o aspectos en nuestra vida que no son como desearíamos que fueran; otro ejemplo es lo que decidimos hacer cuando los intereses de nuestra carne chocan con los intereses de la iglesia. Todos estos ejemplos son, sin duda, pruebas para nosotros. Entonces, ¿qué enfoque debemos adoptar con respecto a las pruebas que Dios nos pone? Y, ¿cuál es la voluntad de Dios cuando recibimos las pruebas? Durante mis recientes reflexiones sobre la Biblia, me inspiraron las experiencias de Job y Abraham cuando pasaron por pruebas, y me gustaría compartir esto con todos.

lunes, 27 de enero de 2020

¿El sufrimiento es la bendición de Dios?

El sufrimiento
Predica cristiana|¿El sufrimiento es la bendición de Dios?
Muchos cristianos se sienten confundidos: Dios es amor y Él es todopoderoso, así que, ¿por qué permite que suframos? ¿Podría ser que nos haya abandonado? Esta pregunta siempre me desconcierta, pero últimamente, a través de la oración y la búsqueda, he obtenido un poco de iluminación y luz. Esto ha resuelto mis malentendidos de Dios y he llegado a comprender que el sufrimiento no es que Dios nos haga a un lado, sino que Dios lo arregla con mucho cuidado para purificarnos y salvarnos. ¡Estas pruebas y refinamientos son la mayor gracia de Dios para nosotros!

1.Las pruebas y refinamiento son la mayor gracia de Dios

Dios dice: “Y haré pasar por el fuego a un tercio para refinarlo como se refina la plata y probarlo como se prueba el oro. Invocará Mi nombre y Yo lo oiré. Diré: ‘Pueblo mío’. Y este dirá: ‘Jehová es nuestro Dios’” (Zacarías 13:9). “He aquí, te he purificado, pero no como a plata; te he probado en el crisol de la aflicción” (Isaías 48:10). Y en 1 Pedro 5:10, dice: “Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá”.

sábado, 28 de diciembre de 2019

¿Es el Señor Jesús el Hijo de Dios o Dios mismo?

Hola, hermanos y hermanas de Preguntas y Respuestas Espirituales: 
Me llamo Feifei. He visto que todos vosotros tenéis una perspectiva particular sobre las Escrituras; esto me ha resultado muy útil y edificante. Hoy me gustaría preguntaros a todos acerca de algo que me ha desconcertado durante años. Como cristianos, muchos de nosotros tenemos la idea de que el Señor Jesús es el Hijo de Dios porque hay numerosas menciones en la Biblia al “Hijo amado” y al “Padre celestial”. Como está escrito claramente en Lucas 3:22: “[...] y vino una voz del cielo, que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido”. Además, en el Padrenuestro, el Señor Jesús llamó a Dios en el cielo “Padre nuestro”. El Señor Jesús mismo dijo eso, y esto es de lo que dio testimonio el Espíritu Santo, así que casi todo el que sigue al Señor Jesús piensa que Él es el Hijo de Dios. Pero yo también he visto muchos pasajes en la Biblia donde se dice que Dios es el único Dios verdadero que creó los cielos, la tierra y todas las cosas, que sólo hay un único Dios. Entonces, ¿por qué habría alguna mención a un Padre y un Hijo? ¿No es esto contradictorio? Entonces, ¿era el Señor Jesús el Hijo de Dios o era Dios mismo? No puedo entender esto, así que querría preguntaros a vosotros para averiguarlo. 

martes, 8 de octubre de 2019

Sermones Evangelísticos | La verdad de las pruebas de Job

Sermones Evangelísticos |  La verdad de las pruebas de Job
Cada hermano y hermana del Señor que conozca muy bien las Escrituras está familiarizado con las pruebas de Job. En las Escrituras está escrito sobre él: “HUBO un varón en tierra de Hus, llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, y temeroso de Dios, y apartado del mal” (Job 1:1). Luego, a causa de dos acusaciones contra Job que Satanás hizo ante Dios, el SEÑOR le dijo a Satanás: “He aquí, todo lo que tiene está en tu mano: solamente no pongas tu mano sobre él” (Job 1:12 ). “He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida” (Job 2:6). Entonces, las pruebas cayeron sobre Job. En las pruebas de perder sus propiedades y sus hijos, así como la prueba de las llagas dolorosas en todo su cuerpo, su fe en Dios y su reverencia por Él no fueron sacudidas. Lo que es más, él todavía alabó a Dios y dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21). “También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos?” (Job 2:10). Finalmente, la reverencia de Job por Jehová Dios obtuvo Su aprobación y bendición, convirtiéndose en un ejemplo para que las generaciones posteriores emularan. Cada vez que leo las historias de Job, siento una gran admiración por su humanidad perfecta y recta y, aún más, envidio su reverencia hacia Dios en medio de las tentaciones y ataques maliciosos de Satanás. Sin embargo, lo que me confundió es: ya que Job era tan perfecto y recto, y tan adorado por la gente, ¿por qué permitió Dios que Satanás lo afligiera y lo sometiera a tan grandes pruebas?

lunes, 30 de septiembre de 2019

Motivos de oracion:¿Por qué el Señor Jesús oró al Dios del cielo?

imagenes de jesus orando

Motivos de oracion:¿Por qué el Señor Jesús oró al Dios del cielo?
Todos sabemos que Jesucristo se encarnó y llevó a cabo la obra redentora, y todo el que cree en el Señor afirma que Jesucristo es el Salvador. Sin embargo, la Biblia registra que después que Jesucristo fue bautizado, el cielo se abrió y el Espíritu Santo descendió sobre Jesucristo como una paloma, y una voz dijo: “[...] Este es mi Hijo amado en quien me he complacido” (Mateo 3:17). Este es el Espíritu Santo testificando que Jesucristo es el Hijo amado de Dios. Además, Jesucristo oró antes de la crucifixión, diciendo: “[...] Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras” (Mateo 26:39). Todo esto prueba que Jesucristo claramente es el Hijo de Dios. Así que, acá está la pregunta: ¿Realmente Jesucristo es Dios o el Hijo de Dios? Si Él es Dios, ¿entonces por qué Él ora a Dios en el cielo?

sábado, 21 de septiembre de 2019

Caracteristicas de los fariseos:¿Cuál es la razón de la resistencia frenética de los fariseos hacia Jesucristo?

Caracteristicas de los fariseos:¿Cuál es la razón de la resistencia frenética de los fariseos hacia Jesucristo?
Queridos hermanas y hermanos,
¡Que la paz del Señor sea con vosotros! Cada uno de nosotros conoce a los fariseos, que en la Era de la Ley eran los líderes más altos del judaísmo con un conocimiento íntimo de la Biblia y de las leyes. Habían estado anhelando la venida del Mesías durante generaciones, pero cuando Jesucristo apareció y comenzó Su obra, se resistieron frenéticamente y lo condenaron, y finalmente lo clavaron en la Cruz, cometiendo así un crimen atroz, Jesucristo los maldijo muchas veces, diciendo: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!” (Mateo 23), enviando siete males sobre ellos. Sin embargo, la mayoría de los hermanos y hermanas no pueden ver a través de la fuente y la esencia de la resistencia de los fariseos hacia el Señor. Ellos piensan que los fariseos conocían bien la Biblia y que algunos incluso atravesaron océanos y continentes para predicar el Evangelio; con frecuencia compartían la Biblia con las personas en las sinagogas, se presentaban delante de la gente para orar, y parecían muy reverentes en el exterior, pero ¿cómo es que hicieron tales acciones diabólicas de resistencia y condena hacia Jesucristo? ¿Cuál es la razón detrás de esto? En cuanto a esta pregunta, mis compañeros de trabajo y yo la hemos discutido entre nosotros muchas veces, sin embargo, no hemos podido obtener una respuesta satisfactoria. Recientemente, conocí a un predicador que ha creído en el Señor durante muchos años, y por medio de lo que comparte con paciencia, finalmente comprendí que la resistencia y condena de los fariseos hacia Jesucristo no fue casual, sino que fue determinado por su esencia. Este es un momento clave para acoger la llegada del Señor. Para evitar seguir el camino de la resistencia a Dios de los fariseos y evitar hacer las malas acciones de oponerse y condenar a Dios, es necesario que compartamos la razón por la que los fariseos se oponían a Dios. ¡Que el Señor nos guíe! Ahora me gustaría compartir con ustedes lo que yo entiendo sobre este tema.

lunes, 16 de septiembre de 2019

¿Qué significa la resurrección de Jesús para los discípulos?

La Biblia dice: “Mientras ellos relataban estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Pero ellos, aterrorizados y asustados, pensaron que veían un espíritu. Y El les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies, que soy yo mismo; palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo. Y cuando dijo esto, les mostró las manos y los pies. Como ellos todavía no lo creían a causa de la alegría y que estaban asombrados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces ellos le presentaron parte de un pescado asado. Y El lo tomó y comió delante de ellos” (Lucas 24:36-43). Luego de leer estas palabras, algunos hermanos y hermanas estaban desconcertados: Jesucristo era Dios, ¿por qué se les apareció a las personas después que fuese resucitado?
Anteriormente había creído que Jesucristo cuidaba bastante de Sus discípulos, porque Él había vivido con ellos día y noche por más de tres años, y los discípulos personalmente lo vieron siendo crucificado. Por tanto, luego de Su resurrección, Él se les apareció a Sus discípulos para que no perdieran la fe ni se desmotivaran. No fue hasta que leí un libro espiritual que supe el gran significado de la aparición del Señor a Sus discípulos.
jesus resucitado

sábado, 14 de septiembre de 2019

¿Qué clase de personas son consideradas seguidores de Dios?

Creo que igual que yo, todos los hermanos y hermanas en el Señor hemos recibido de Él mucha paz y bendiciones, y que nos hemos propuesto seguir al Señor durante toda nuestra existencia. Recuerdo aquellos tiempos en que tenía fervor en mi interior. Para retribuir el gran amor del Señor, trabajaba activamente en esparcir Su evangelio y apoyaba el trabajo de la iglesia, y tenía confianza en que estaba siguiendo con firmeza Su camino. Además, admiraba constantemente Su gracia, y las lágrimas frecuentemente afloraban a mis ojos cuando oraba, sintiéndome tan cerca del Señor. Me vanagloriaba de ser una seguidora del Señor.

jueves, 22 de agosto de 2019

Evangelio Diario | La razón del porqué Dios debe hacerse carne para obrar y salvar al hombre

Evangelio Diario | La razón del porqué Dios debe hacerse carne para obrar y salvar al hombre
Muchos hermanos y hermanas en el Señor se sienten todos confusos: En la Era de la Ley, Jehová Dios realizó Su obra y guió a los israelitas en espíritu, ¿entonces por qué Dios tuvo que convertirse en carne para obrar y salvar al hombre en la Era de la Gracia? ¿No podía llevar a cabo esa obra en un cuerpo espiritual?
Respecto a esta pregunta, compartiré un poco de mi entendimiento. En realidad, cada etapa de la obra que Dios hace basada en las necesidades de la humanidad corrupta y también de acuerdo con las medidas del plan de Dios para gestionar con la humanidad. En la Era de la Ley, debido a que la humanidad estaba ligeramente corrupta, lo que necesitaban no era la obra de la redención de Dios. Ellos solo necesitaban a Dios para proclamar leyes y mandamientos y así poder estar conscientes de sus pecados y aprender cómo alabar a Dios y cómo vivir en la tierra. En ese entonces, siempre y cuando la humanidad obedeciera las leyes y mandamientos, podían recibir el cuidado, protección, bendiciones y gracia de Dios. Por lo tanto, en la Era de la Ley, Dios no necesitaba encarnar Él mismo para hacer Su obra.
Sin embargo, al final de la Era de la Ley, debido a que la humanidad cada vez se había convertido más y más corrupta, ya no podían mantener la ley más. Después de pecar, no tenían sacrificios adecuados para ofrecer, por lo que hicieron ofrendas inferiores a Jehová Dios. Todos se enfrentaban con el peligro de ser ejecutados de acuerdo con la ley. Así, para poder salvar a la humanidad de ser condenados por la ley, Dios mismo se convirtió en carne y fue crucificado por la humanidad para rescatarlos de las garras de Satanás, para que así el hombre ya no fuese ejecutado por la ley debido al pecado.
¿Entonces, por qué Dios no realizó la obra de la redención en espíritu? La razón es que Dios es Espíritu, no tiene forma y amorfo, por ende, si Él no se hizo carne, a Él no lo podrían clavar a la cruz y no podría ser la ofrenda para la humanidad. Como le dijo Jehová Dios a Moisés: “... No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir” (Éxodo 33:20).
La humanidad corrupta no puede entrar en contacto directo con el Espíritu de Dios. Si el hombre pudiese entrar en contacto con el Espíritu de Dios, serian castigados por Dios. ¿Si fuese así, cómo podría Dios redimir a la humanidad? Además, como el hombre no puede ver el Espíritu de Dios, solo puede utilizar su mente para imaginarse qué tipo de Dios es Dios, qué carácter tiene Él, y cuál es Su esencia. Sin embargo, tal entendimiento no es práctico ni explicito. Además, si el Espíritu de Dios obrara en el hombre, suministrándole esclarecimiento, iluminación, motivación y orientación al hombre, esto le daría al hombre una sensación de misterioso e inconcebible. Así no sería fácil para el hombre quien tiene una mente y ha sido sumamente corrupto por Satanás, entender la voluntad de Dios con precisión, para que el hombre sintiera una sensación de distanciamiento de Dios. De esta manera, sería imposible para que la obra de la salvación de Dios obre efectivamente.
Pero la obra de Dios en la carne es diferente. El Dios encarnado puede prácticamente interactuar con el hombre, vivir entre ellos tomar parte en sus vidas y apoyar, proveer y ensenarles en cualquier momento. El puede utilizar el mismo lenguaje del hombre para decirle claramente a la humanidad de Sus exigencias, Su voluntad, Su carácter y todo lo que Él tiene y es. De esta manera, sin tener que explorar y buscar, los hombres pueden entender claramente la voluntad de Dios y conocer la obra de Dios, para que tengan un objetivo y una dirección clara y el camino preciso de la práctica para creer en Dios. Por ejemplo, podemos entender de las palabras de Jesucristo qué clase de personas pueden entrar en el Reino de los cielos, y que debemos perdonar a otros, setenta veces siete, amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos y ser tolerantes y pacientes con otros, etc. De las manifestaciones y obras del Dios encarnado, prácticamente podemos sentir el amor y compasión que Dios le tiene a la humanidad. Dios en la carne compadece la debilidad de la humanidad y da a los pecadores la oportunidad de arrepentirse. Mientras el hombre se arrepienta y se confiese con sinceridad ante Dios, puede obtener el perdón y la exoneración de Dios sin tener que dar ofrendas. De esta manera, el hombre ya no necesita preocuparse de ser sentenciado a morir de acuerdo a la ley cuando peca y no tiene ofrenda y puede liberarse de las ataduras y de estar encadenados a la ley. La obra de Dios en la carne también puede revelar cuáles creyentes tienen verdadera fe y cuáles creyentes son hipócritas, y dejarle saber al hombre qué tipo de persona le gusta a Dios y qué tipo de persona le disgusta. Por ejemplo: los fariseos fueron los líderes en las sinagogas, y leían bien la Biblia, siguieron estrictamente las reglas de la ley, deliberadamente se dedicaban a orar largamente, y escribían las escrituras sobre las borlas de sus vestimentas. Todo el pueblo judío pensaba que eran los que piadosamente servían a Dios y así los imitaban y los seguían. Sin embargo, Jesucristo reveló la esencia y verdad de la hipocresía de los fariseos, y los condenaban y maldecían constantemente, diciendo “Ay de vosotros”, que les ha proporcionado a los creyentes en Dios, entendimiento. Todo esto ha sido a través del Dios encarnado. Pero la obra del Espíritu, básicamente no puede lograr este efecto.
Como dice la palabra de Dios: “La obra que es de mayor valor para el hombre corrupto es la que le proporciona palabras exactas, metas claras que seguir y que puede ver y tocar. Sólo la obra realista y la guía oportuna son idóneas para los gustos del hombre y sólo la obra real puede salvar al hombre de su carácter corrupto y depravado. Esto sólo lo puede lograr el Dios encarnado; sólo el Dios encarnado puede salvar al hombre de su antiguo carácter corrupto y depravado”. Estamos en los últimos días. Nosotros los humanos hemos sido profundamente corrompidos por Satanás y todos siguen las tendencias malignas de la sociedad. Los vínculos entre las personas están se construyen basadas en dinero y beneficios. La gente ya ha perdido toda la conciencia y razonamiento y aquellos quienes han creído en el Señor durante muchos años, no son la excepción. Todas sus acciones y de acuerdo con su propia voluntad. Se atacan y se denigran el uno al otro por su propia fama, fortuna y estatus. Son arrogantes y no tienen ninguna devoción hacia Dios, viviendo comprometidos al pecado y confesándolos. Sus pecados son más graves que los de aquellas personas quienes vivieron durante la Era de la Ley y son más malvados y corruptos. Como dice la Biblia: “Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios;” (2 Timoteo 3:2-4). Si en los últimos días, Dios obró en espíritu para llevar la Era a su fin, entonces ninguno de nosotros los humanos corruptos podríamos salvarnos, y sólo fuésemos castigados por Dios y moriríamos. Esta no era la intención original de Dios cuando hizo al hombre. Su plan de gestión es salvar al hombre y traer a aquellos que estén purificados hacia un nuevo cielo y una nueva tierra. Por esta razón, Dios debe convertirse en carne nuevamente en los últimos días para obrar y salvar a la humanidad, la cuales contienen sus buenas intenciones para salvar a la humanidad.
La Biblia dice: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13). “Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día” (Lucas 17:24). “‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’” (Apocalipsis 2:29). “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen;” (Juan 10:27).
De estas profecías claramente Podemos ver que cuando Dios regrese en los últimos días, vendrá en secreto como el Hijo del Hombre para expresar la verdad y hacer Su obra. Cuando se trata del Hijo del Hombre, nos referimos al Dios encarnado quien nace de un humano y tiene una humanidad normal y una divinidad completa. Jesucristo también profetizó que cuando Él regresara en los últimos días, nosotros, la humanidad corrupta, nos opondremos y lo rechazaremos porque no amamos la verdad y no conocemos a Dios. Como Jesucristo dijo: “Pero primero es necesario que El padezca mucho y sea rechazado por esta generación” (Lucas 17:25). Sin embargo, para aquellos quienes aman la verdad y anhelan la presencia de Dios, cuando escuchan las nuevas del regreso del Señor, podrán buscar e investigar con un corazón que temerá a Dios. Es como Pedro, Juan y otros discípulos: Cuando Jesucristo se hizo carne para hacer Su obra, ellos podían buscar y prestar atención humildemente al escuchar la voz del Señor. Al final, siguieron al Señor y recibieron Su salvación. Se espera que todos nosotros podamos ser como Pedro y Juan quienes buscan, apartan sus propias ideas y aceptan la verdad humildemente para que así podamos reconocer la voz de Dios por Sus palabras, seguir Sus pasos y recibir Su salvación de los últimos días.
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.