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domingo, 17 de octubre de 2021

Versículos bíblicos de ánimo

En la vida, cuando nos encontramos con la frustración y nos sentimos confundidos en el camino por delante, cuando nos enfrentamos con la tentación de la tendencia maligna mundana y no podemos deshacernos de ella... Solo Dios puede ayudarnos a resolver las dificultades y superar las adversidades, Él es nuestro respaldo, es nuestro único apoyo. Por favor, lea los siguientes versículos de ánimo para que obtenga la fe y la fuerza dadas por Dios.

Versículos de la Biblia:

Deuteronomio 31:6

Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.

Deuteronomio 31:8

Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.

Salmos 27:1

Salmo de David. JEHOVA es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

Salmos 31:24

Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome vuestro corazón aliento.  Segunda Venida de Jesucristo

Salmos 46:1

Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Salmos 46:7

Jehová de los ejércitos es con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)

Isaías 40:31

Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán.  Esperando

Isaías 41:10

No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Jeremías 1:8

No temas delante de ellos, porque contigo soy para librarte, dice Jehová.

Mateo 21:22

Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

Mateo 11:28

Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.

Marcos 9:23

Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.

Juan 14:27

La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

2 Timoteo 1:7

Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.

1 Juan 4:4

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo.

Las palabras relacionadas de Dios, dice Dios: “Debes ser proactivo en cooperar conmigo; sé diligente y nunca perezoso. Siempre está en comunión conmigo y ten una intimidad más profunda conmigo. Si no entiendes, no seas impaciente por los resultados rápidos. No es que no te diré; quiero ver si confías en Mí cuando estás en Mi presencia y si dependes de Mí con confianza. Siempre debes permanecer cerca de Mí y poner todos los asuntos en Mis manos. No regreses en vano. Después de estar cerca de Mí por un período de tiempo sin saberlo, Mis intenciones te serán reveladas. Si las captas, entonces estarás realmente cara a cara conmigo y verdaderamente habrás encontrado Mi rostro. Estarás bastante claro y estable en tu interior y tendrás algo en qué confiar, y también tendrás poder además de confianza. También tendrás una senda adelante y todo te resultará fácil”.

Aprender más sobre los versículos bíblicos: Explicación de Apocalipsis 3:20

Fuente: Estudiar la Biblia



viernes, 8 de octubre de 2021

13 Versículos de la venida de Cristo


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13 Versículos de la venida de Cristo

Profecía bíblica acerca de la venida de Cristo: Venir como un ladrón durante la noche o venir sobre una nube.

De modo que la venida de Cristo vendrá siempre ha sido una pregunta muy polémica. Hay creencias contradictorias: ¿Vendrá como ladrón en la noche o vendrá sobre una nube? La Biblia dice: “Vosotros pues también, estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.” (Lucas 12:40). ¿Qué significa esto? Si el Señor viene sobre una nube, pero ¿porqué nos pidió que nos preparáramos para Su regreso? ¿Cuál es el misterio en esto? Los siguientes versículos que seleccionamos son para explorar la manera en que el Señor vendrá. Esperemos que podamos entender el misterio para acogerlo pronto en Su segunda venida, bajo la guía del Señor.

Venida sobre una nube

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén. (Apocalipsis 1:7)

Y luego después de la aflicción de aquellos días, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su lumbre, y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes de los cielos serán conmovidas. Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria. (Mateo 24:29-30)

De los cuales también profetizó Enoc, séptimo desde Adam, diciendo: He aquí, el Señor es venido con sus santos millares, (Judas 14)

Los cuales también les dijeron: Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. (Hechos 1:11)

Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas: Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas. Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.  (Lucas 21:25-27)

Venida como un ladrón en la noche

Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle. (Mateo 25:6)

Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre. (Mateo 24:27)

Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis. (Mateo 24:44)

Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárda lo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré á ti. (Apocalipsis 3:3)

He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo. (Apocalipsis 3:20)

He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. (Apocalipsis 16:15)

Vosotros pues también, estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá. (Lucas 12:40)

Porque como el relámpago, relampagueando desde una parte de debajo del cielo, resplandece hasta la otra debajo del cielo, así también será el Hijo del hombre en su día. Mas primero es necesario que padezca mucho, y sea reprobado de esta generación.  (Lucas 17:24-25)

Para conocer más: Como sera la venida de Cristo

Fuente: Estudiar la Biblia

miércoles, 6 de octubre de 2021

Cómo leer la Biblia-Carta a mi amigo lejano de la iglesia

 

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Cómo leer la Biblia-Carta a mi amigo lejano de la iglesia

Sin darnos cuenta hemos estado alejado por más de dos años. ¿Cómo están yendo tus cosas en estos días? ¿Cómo están los hermanos y hermanas? Realmente extraño aquellos días cuando compartíamos el evangelio, leíamos la biblia y acudíamos a las reuniones. Recuerdas aquella vez que discutimos acerca de cómo debería ser leída la biblia ya que no entendíamos la palabra del Señor Jesús aunque la leiamos todos los días. Para ser honesto contigo hace varios años publiqué este interrogante en Internet. Rápidamente un amigo de la iglesia me contestó y me hizo ganar muchísimo. Por eso te escribo esta carta para compartir el camino de cómo leer la palabra de Dios para entender la verdad.

En primer lugar, cuando leemos la palabra de Dios deberíamos tener una actitud sincera, devota y concentrarnos. El Señor Jesús dijo: “Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad” (Juan 4:24). Dios es santo y fiel. Su palabra es la expresión de Su disposición de la vida y la revelación de Su esencia. Por lo tanto, debemos leer Su palabra con un corazón sincero y anheloso. Solo así el Espíritu Santo entrara en nosotros. Si leemos con una actitud despreocupada e indiferente y sólo nos concentramos en saber, resumir y terminar el sentido literal de Su palabra o sólo nutrirnos de la teoría espiritual, entonces caeremos inevitablemente en nuestra idea e imaginación. De este modo, no sólo no podemos entender la voluntad y requerimientos de Dios, sino que fácilmente haremos el mal para evitar a Dios e interrumpir y perturbar Su obra. Recuerda las parroquias de la era de ley. Ellos recitaban las escrituras día tras día pero nunca buscaron o reflexionaron sobre el significado profundo de la palabra de Dios, ni sabían en lo más mínimo acerca del trabajo del Espíritu Santo, en vez de eso eran tan arrogantes que tomaron conocimiento de una carta corta de la biblia y la usaron de guía y tenían varias nociones acerca de Dios. Cuando el señor Jesús vino a hacer Su trabajo para redimir a la humanidad, ellos usaron la carta y la doctrina de la Biblia para negar a Dios, rechazarlo y resistir Su obra. Finalmente usaron la carta para clavar al Señor en la cruz, pecando terriblemente y siendo eliminado y castigado por Dios. Esto completa las palabras de la biblia: “porque la letra mata, pero el Espíritu da vida” (2 Corintios 3:6). De ahí podemos ver que si nosotros deseamos la iluminación divina del Espíritu Santo y entender el propósito de Dios, es necesario una actitud piadosa, concentrada y sincera. Solo así podemos obtener resultados reales al leer la palabra del Señor.

En segundo lugar, deberíamos rezar y reflexionar más acerca de la palabra de Dios. Todos sabemos que la palabra de Dios contiene Sus requerimientos y propósitos. Cuando leemos un pasaje de Su palabra necesitamos reflexionar sobre: por qué Dios quiere pronunciar esas palabras, cuál es el propósito de esas palabras, qué problemas quería que resolvamos por nuestra cuenta y qué resultados quiere adquirir. Solo reflexionando acerca de esto, entenderemos el significado de Su palabra y comprenderemos Su propósito. Una vez cuando leí la palabra del Señor Jesús: “Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres” (Mateo 6:5). Luego reflexioné: ¿por qué Dios no aprobaba los rezos de los fariseos? ¿Qué significaba la manifestación de sus oraciones? ¿Cuál sería la consecuencia si rezaremos del mismo modo que ellos? En aquellos días, yo siempre rezaba y reflexionaba sobre estos temas. Luego de esto, pensé acerca del comportamiento de los fariseos. Por ejemplo, ellos hipócritamente realizaban largas plegarias, les encantaba rezar parados en las esquinas de las calles para ser vistos por la gente y repetían palabras agradables a Dios, pero no las ponían en práctica. Además devoraron la propiedad de las viudas y hasta asesinaron profetas. Sus plegarias engañaban a los hombres y a Dios. Dios es fiel, bendito y justo; Dios aborrece y condena las plegarias hipócritas de los Fariseos. Comparado con el comportamiento de los fariseos podemos descubrir que nuestras plegarias están llenas de mentiras, palabras vacías y pretenciosas, que decimos palabras agradables y realizamos incontables propósitos ante Dios pero pocas veces los cumplimos. Por ejemplo, en ocasiones rezábamos para obtener gracia pero nunca para entender la verdad o hacer realidad la palabra de Dios; en otras rezábamos para amar al Señor pero cuando teníamos dificultades en nuestra vida y caíamos inmediatamente nos quejábamos del Señor y no podíamos amarlo más; hubo momentos también que rezábamos a Dios diciendo que estábamos dispuestos a servir al Señor toda la vida pero al ver a nuestros amigos viviendo una vida fácil y cómoda, comenzábamos a dudar y queríamos caminar por el mismo camino que ellos. Solo luego de darnos cuenta que nuestras oraciones no están alineados con la voluntad del Señor podemos hablar de manera sincera al Señor y estar dispuesto a arrepentirnos. Este es el resultado que Dios quiere que alcancemos diciendo esas palabras. De aquí podemos ver que podemos conscientemente reflexionar acerca de cada palabra y cada requerimiento de Dios, buscar más acerca del propósito de Dios cuando habla y cuál es el resultado que quiere que alcancemos; así poder obtener la iluminación divina del Espíritu Santo y gradualmente entender el verdadero significado de las escrituras.

Además hay un tiempo para que funcione el Espíritu Santo. En algunos casos no podemos recibirnos de forma inmediata la iluminación divina del Espíritu Santo cuando reflexionamos sobre las escrituras; en ese momento no podemos abatirnos ni rendirnos pero deberíamos tener una determinación perseverante y confiado para no descansar hasta entenderlas. El Señor Jesús dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados” (Mateo 5:6). “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). Dios es fiel. Siempre que reflexionemos con frecuencia y esperemos, tal vez luego de un tiempo, Dios nos iluminara y de repente entenderemos Sus palabras. Así es como Peter lo experimento. El Señor Jesús una vez le preguntó a Peter tres veces: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” (Juan 21:16). En ese momento Peter no entendió la voluntad de Dios. Mediante constantes reflexiones y rezos se dio cuenta que él sólo amaba una idea vaga de Dios en el cielo pero no amaba al Señor en la tierra. El propósito de Dios es esperar que el hombre pueda amar al Dios práctico en tierra y no la idea vaga, invisible e intangible de Dios en el cielo. De ese momento Peter se propuso como meta para su vida amar a Dios. Al final, él alcanzó su propósito de amar a Dios al máximo y fue crucificado de cabeza por el Señor, siendo perfecto para Dios. Dios no es injusto con las personas mientras que nosotros nos esforcemos en entender la palabra de Dios y rezar más y esperar con un corazón obediente, con seguridad Dios nos iluminará y guiará.

Por último, deberíamos poner en práctica en la vida real la palabra de Dios que entendemos. Sólo de ese modo podemos entender de forma más clara la palabra de Dios. Deberíamos practicar tantas verdades como entendamos en las escrituras. Aún si sólo entendemos en sentido literal, podemos practicar de ahí. Por ejemplo, El Señor dijo: “Antes bien, sea vuestro hablar: ‘Sí, sí’ o ‘No, no’; y lo que es más de esto, procede del mal” (Mateo 5:37). Luego de reflexionar sobre estas palabras podemos entender que para ser una persona honesta hay que llamar a las cosas por su nombre y no decir mentiras. Luego podemos empezar a practicar ser honestos de acuerdo con lo que entendimos. Cuando actuemos así, nos daremos cuenta que no es fácil ser una persona honesta y que es muy difícil no decir mentiras. Cuando hacemos algo, aún tenemos muchas impurezas y malas intenciones y para proteger nuestra vanidad, rostro e intereses, también decimos mentiras a pesar de nosotros mismos. En este momento podemos entender que Dios requiere que nosotros resolvamos las intenciones e impurezas que tenemos dentro así podemos deshacernos de nuestra predisposición deshonesta y conseguir no engañar a Dios, al hombre ni a nuestro corazón. Además, cuando nos comportamos como personas honestas, podemos descubrir que la humanidad está profundamente corrompida por Satanás y necesitamos la salvación de Dios. En este momento, rezaremos urgentemente para que Dios nos ilumine y nos guíe, así podemos practicar la verdad y ser purificados pronto y ser alguien que enorgullezca Dios. Si solo prestamos atención en nutrirnos con el conocimiento bíblico y la doctrina espiritual pero no enfatizamos en practicar la palabra de Dios lo que sabemos permanecerá superficial y aún cuando podamos recibir la iluminación de Dios la olvidaremos con rapidez. Cuando Dios vea que no practicamos la verdad el Espíritu Santo no nos iluminará más para entender la palabra de Dios. Esto completa la frase del Señor Jesús: “Porque a cualquiera que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia; pero a cualquiera que no tiene, aun lo que tiene se le quitará” (Mateo 13:12). Entonces luego de recibir la iluminación divina del Espíritu Santo deberíamos prestar atención para ponerlo en práctica. Esta es la llave para recibir la aprobación de Señor.

Lo que te mencione anteriormente lo obtuve en los días que pasaron. Gracias al Señor! Espero que esta información sea beneficiosa para ti y que pueda ayudarte a liberarte pronto de la vejación de cómo leer las escrituras para alcanzar los propósitos y ganar un suministro interminable de agua de vida del Señor.

¡Que la bendición del Señor te acompañe!

(Traducido del original en inglés al español por Antonela Ayelen Martinez)

También te podría interesar leer: Prédica sobre la oración

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Fuente: Estudiar la Biblia

jueves, 9 de septiembre de 2021

La Biblia solo es un registro de las dos etapas de la obra de Dios, que son la Era de la Ley y la Era de la Gracia; no es un registro de la totalidad de la obra de Dios


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Cómo leer la Biblia: La Biblia solo es un registro de las dos etapas de la obra de Dios, que son la Era de la Ley y la Era de la Gracia; no es un registro de la totalidad de la obra de Dios

Versículos bíblicos como referencia:

“Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se escribirían” (Juan 21:25).

“Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13).

Las palabras relevantes de Dios:

¿Qué tipo de libro es la Biblia? El Antiguo Testamento es la obra de Dios durante la Era de la Ley. El Antiguo Testamento de la Biblia registra toda la obra de Jehová durante la Era de la Ley y Su obra de creación. En su totalidad, registra la obra realizada por Jehová, y, en última instancia, finaliza los relatos de la obra de Jehová con el libro de Malaquías. El Antiguo Testamento registra dos partes de la obra realizada por Dios: una es la obra de la creación y la otra es el decreto de la ley. Ambas fueron realizadas por Jehová. La Era de la Ley representa la obra bajo el nombre de Jehová Dios; es la totalidad de la obra realizada principalmente bajo el nombre de Jehová. Así pues, el Antiguo Testamento registra la obra de Jehová y el Nuevo Testamento registra la obra de Jesús, una obra que se llevó a cabo principalmente bajo el nombre de Jesús. La importancia del nombre de Jesús y de la obra que Él realizó se registra, principalmente, en el Nuevo Testamento. Durante la Era de la Ley del Antiguo Testamento, Jehová edificó el templo y el altar en Israel y guio la vida de los israelitas sobre la tierra, demostrando que eran Su pueblo escogido, el primer grupo de personas que seleccionó en la tierra y que eran conforme a Su propio corazón; el primer grupo de personas al que Él guio personalmente. Las doce tribus de Israel fueron los primeros escogidos de Jehová, y por tanto Dios siempre obró en ellos, justo hasta el momento en que concluyó la obra de Jehová de la Era de la Ley. La segunda etapa de la obra fue la obra de la Era de la Gracia del Nuevo Testamento, y se llevó a cabo en medio del pueblo judío, entre una de las doce tribus de Israel. El alcance de esta obra fue menor porque Jesús era Dios hecho carne. Jesús solo obró a lo largo y ancho de la tierra de Judea, y solo hizo tres años y medio de obra; por tanto, lo que se registra en el Nuevo Testamento está lejos de poder superar la cantidad de obra registrada en el Antiguo Testamento.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

La Biblia es un libro de historia. Por supuesto, también contiene algunas de las predicciones de los profetas, que no son historia, en absoluto. La Biblia incluye varias partes; no solo hay profecía o solo la obra de Jehová o las epístolas paulinas. Debes saber cuántas partes incluye; el Antiguo Testamento consta del Génesis, Éxodo, etcétera, y también los libros de profecía que escribieron los profetas. Finalmente, el Antiguo Testamento termina con el libro de Malaquías. Registra la obra de la Era de la Ley, que fue dirigida por Jehová. Desde Génesis hasta el libro de Malaquías, es un relato exhaustivo de toda la obra de la Era de la Ley. Es decir, el Antiguo Testamento registra todo lo experimentado por las personas que fueron guiadas por Jehová en la Era de la Ley. Durante la Era de la Ley del Antiguo Testamento, el gran número de profetas elevados por Jehová profetizó en Su nombre, dio instrucciones a diversas tribus y naciones, y predijo la obra que Jehová llevaría a cabo. Jehová había dado el Espíritu de profecía a todas estas personas a las que había elevado: eran capaces de ver Sus visiones, de oír Su voz; por tanto, eran inspiradas por Él y escribían profecías. La obra que llevaban a cabo era la expresión de la voz de Jehová, la expresión de Su profecía, y la obra de Jehová en ese momento era simplemente guiar a las personas usando al Espíritu; Él no se hizo carne, y las personas no veían Su rostro. Así pues, elevó a muchos profetas para que llevaran a cabo Su obra, y les dio oráculos que transmitieron a cada tribu y clan de Israel. Su trabajo era hablar profecías, y algunos escribieron las instrucciones que Jehová les dio para mostrárselas a otros. Él elevó a estas personas para que hablaran profecías, predijeran la obra del futuro o la que aún debía realizarse durante ese tiempo, de forma que las personas pudieran contemplar las maravillas y la sabiduría de Jehová. Estos libros de profecía eran muy diferentes a los demás libros de la Biblia; eran palabras habladas o escritas por aquellos a los que se les había dado el Espíritu de profecía; por aquellos que habían recibido las visiones o la voz de Jehová. Aparte de los libros de profecía, todo lo demás en el Antiguo Testamento está compuesto por registros hechos por personas después de que Jehová hubo terminado Su obra. Estos libros no pueden reemplazar la predicción pronunciada por los profetas elevados por Jehová, del mismo modo que el Génesis y el Éxodo no pueden compararse con el libro de Isaías o con el libro de Daniel. Las profecías se pronunciaron antes de que la obra se hubiera llevado a cabo; los otros libros, entretanto, se escribieron después de que la obra hubiera terminado; eso era lo que las personas eran capaces de hacer. Los profetas de esa época fueron inspirados por Jehová y pronunciaron algo de profecía, hablaron muchas palabras y profetizaron las cosas de la Era de la Gracia, así como la destrucción del mundo en los últimos días: la obra que Jehová planeó llevar a cabo. Todos los libros restantes registran la obra realizada por Jehová en Israel. Por tanto, cuando leéis la Biblia, estáis leyendo principalmente acerca de lo que Jehová llevó a cabo en Israel; el Antiguo Testamento de la Biblia registra principalmente la obra de Jehová de guiar a Israel, Su utilización de Moisés para sacar a los israelitas de Egipto, quien los liberó de los grilletes del Faraón y los llevó al desierto, tras lo cual entraron en Canaán y todo lo que siguió fue su vida en ese lugar. Todo lo demás está compuesto por registros de la obra de Jehová a lo largo y ancho de Israel. Todo lo registrado en el Antiguo Testamento es la obra de Jehová en Israel, la obra que Él llevó a cabo en la tierra en la que creó a Adán y Eva. Desde el momento en el que Dios comenzó oficialmente a guiar a las personas sobre la tierra después de Noé, todo lo registrado en el Antiguo Testamento es la obra de Israel. Y ¿por qué no se registra ninguna obra más allá de Israel? Porque la tierra de Israel es la cuna de la humanidad. En el principio, no había otros países además de Israel, y Jehová no obró en ningún otro lugar. De esta forma, lo que se registra en el Antiguo Testamento de la Biblia es puramente la obra de Dios en Israel en ese momento. Las palabras pronunciadas por los profetas —Isaías, Daniel, Jeremías y Ezequiel— predicen la otra obra de Dios sobre la tierra, la obra de Jehová Dios mismo. Todo esto venía de Dios; era la obra del Espíritu Santo, y aparte de estos libros de los profetas, todo lo demás es un registro de las experiencias de la obra de Jehová por parte de las personas en ese momento.

La obra de la creación tuvo lugar antes de que existiera la humanidad, pero el libro del Génesis solo se produjo después de que la humanidad existiera; fue un libro escrito por Moisés durante la Era de la Ley. Es como las cosas que ocurren entre vosotros hoy: después de que ocurren, las escribís para mostrarlas a las personas en el futuro, y para las personas del futuro, lo que has registrado son cosas acontecidas en el pasado; no son otra cosa que historia. Las cosas registradas en el Antiguo Testamento son la obra de Jehová en Israel, y lo registrado en el Nuevo Testamento es la obra de Jesús durante la Era de la Gracia; documentan la obra realizada por Dios en dos eras distintas. El Antiguo Testamento documenta la obra de Dios durante la Era de la Ley, y, por tanto, el Antiguo Testamento es un libro histórico, mientras que el Nuevo Testamento es el producto de la obra de la Era de la Gracia. Cuando comenzó la nueva obra, el Nuevo Testamento también quedó obsoleto; por tanto, el Nuevo Testamento también es un libro histórico. Por supuesto, no es tan sistemático como el Antiguo Testamento ni registra tantas cosas. Las muchas palabras pronunciadas por Jehová están registradas en el Antiguo Testamento de la Biblia, mientras que solo algunas de las palabras de Jesús se registran en los Cuatro Evangelios. Por supuesto, Jesús también llevó a cabo mucha obra, pero no se registró con detalle. Hay menos registrado en el Nuevo Testamento debido a la cantidad de obra que Jesús llevó a cabo; la cantidad de obra que realizó durante tres años y medio sobre la tierra y la obra de los apóstoles fue mucho menor que la de Jehová. Por tanto, hay menos libros en el Nuevo Testamento que en el Antiguo Testamento.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

A la Biblia también se le denomina Antiguo y Nuevo Testamento. ¿Sabéis a qué se refiere “testamento”? El “testamento” en el Antiguo Testamento procede del pacto de Jehová con el pueblo de Israel cuando mató a los egipcios y salvó a los israelitas del Faraón. Por supuesto, la prueba de este pacto fue la sangre del cordero untada en los dinteles, por medio de la cual Dios estableció un pacto con el hombre, en el que se proclamó que todos aquellos que tuvieran sangre de cordero en la parte superior y en los costados del marco de la puerta eran israelitas, el pueblo escogido de Dios, y que Jehová les perdonaría la vida a todos (porque Jehová estaba a punto de matar a todos los hijos primogénitos de Egipto y a los primogénitos de las ovejas y el ganado). Este pacto tiene dos niveles de significado. Jehová no libraría de la muerte a nadie del pueblo ni a ningún animal del ganado de Egipto; mataría a todos sus hijos primogénitos y a los primogénitos de las ovejas y el ganado. Así pues, en muchos libros de profecía se predijo que los egipcios serían duramente castigados como consecuencia del pacto de Jehová. Este es el primer nivel de significado del pacto. Jehová mató a los primogénitos de Egipto y a los de su ganado, y les perdonó la vida a todos los israelitas, lo que significa que Él apreciaba a todos los que eran de la tierra de Israel y les perdonaría la vida a todos; Él deseaba llevar a cabo una obra a largo plazo en ellos, y estableció el pacto con ellos usando sangre de cordero. De ahí en adelante, Jehová no mataría a los israelitas, y dijo que serían para siempre Sus escogidos. Entre las doce tribus de Israel, emprendería Su obra para toda la Era de la Ley, revelaría todas Sus leyes a los israelitas, y elegiría entre ellos profetas y jueces, y estarían en el centro de Su obra. Jehová hizo un pacto con ellos: a no ser que la era cambiara, Él sólo obraría entre los escogidos. El pacto de Jehová era inmutable, porque se hizo en sangre, y se estableció con Su pueblo escogido. Lo que es más importante, Él había escogido un ámbito y un objetivo apropiados por medio de los cuales emprendería Su obra para toda la era, y, por tanto, el pueblo vio el pacto como algo especialmente importante. Este es el segundo nivel de significado del pacto. A excepción del Génesis, que fue antes del establecimiento del pacto, todos los demás libros del Antiguo Testamento registran la obra de Dios entre los israelitas después del establecimiento del mismo. Por supuesto, hay relatos ocasionales de los gentiles, pero, en general, el Antiguo Testamento registra la obra de Dios en Israel. Debido al pacto de Dios con los israelitas, a los libros escritos durante la Era de la Ley se les denomina Antiguo Testamento. Se llaman así por el pacto de Jehová con los israelitas.

El Nuevo Testamento se llama así por la sangre derramada por Jesús en la cruz y por Su pacto con todos aquellos que creyeron en Él. El pacto de Jesús fue este: las personas no tenían más que creer en Él para que sus pecados fueran perdonados por la sangre que Él derramó, y, así, serían salvos, nacerían de nuevo a través de Él y ya no serían más pecadores; las personas no tenían más que creer en Él para recibir Su gracia, y no sufrirían en el infierno tras su muerte. Todos los libros escritos durante la Era de la Gracia vinieron después de este pacto, y todos registran la obra y las declaraciones contenidas en él. No van más allá de la salvación por la crucifixión del Señor Jesús o más allá del pacto; son, todos, libros escritos por los hermanos en el Señor que tuvieron experiencias. Así pues, estos libros también se llaman así por un pacto: reciben el nombre de Nuevo Testamento. Estos dos testamentos incluyen sólo la Era de la Ley y la Era de la Gracia, y no tienen relación con la era final.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Muchas personas creen que entender y ser capaz de interpretar la Biblia es lo mismo que encontrar el camino verdadero, pero, de hecho, ¿son las cosas realmente tan simples? Nadie conoce la realidad de la Biblia: que no es nada más que un registro histórico de la obra de Dios, y un testimonio de las dos etapas anteriores de la misma, y que no te ofrece un entendimiento de los objetivos de la obra de Dios. Todo aquel que ha leído la Biblia sabe que documenta las dos etapas de la obra de Dios durante la Era de la Ley y la Era de la Gracia. El Antiguo Testamento registra la historia de Israel y la obra de Jehová desde la época de la creación hasta el final de la Era de la Ley. El Nuevo Testamento registra la obra de Jesús en la tierra, que se encuentra en los Cuatro Evangelios, así como la obra de Pablo. ¿No son, estos, registros históricos? Mencionar hoy las cosas del pasado las convierte en historia, y no importa cuán verdaderas o reales puedan ser, siguen siendo historia, y la historia no puede ocuparse del presente, ¡porque Dios no mira atrás en la historia! Así pues, si sólo entiendes la Biblia y no entiendes nada de la obra que Dios pretende hacer hoy, y, si crees en Dios, pero no buscas la obra del Espíritu Santo, entonces no entiendes lo que significa buscar a Dios. Si lees la Biblia con el fin de estudiar la historia de Israel, de investigar la historia de la creación de todos los cielos y la tierra por parte de Dios, entonces no crees en Dios. Pero hoy, como crees en Él y buscas la vida, como persigues el conocimiento de Dios y no letras y doctrinas muertas ni un entendimiento de la historia, debes buscar la voluntad de Dios de hoy, así como la dirección de la obra del Espíritu Santo. Si fueras arqueólogo podrías leer la Biblia, pero no lo eres. Eres uno de esos que creen en Dios, y más te vale buscar Su voluntad de hoy. Al leer la Biblia entenderás, como máximo, un poco de la historia de Israel, aprenderás sobre la vida de Abraham, David y Moisés; averiguarás cómo veneraban a Jehová, cómo Él quemaba a quienes se le oponían, y cómo hablaba a las personas de esa era. Sólo averiguarás cosas sobre la obra de Dios en el pasado. Los registros de la Biblia tienen relación con cómo veneraba a Dios el antiguo pueblo de Israel y cómo vivía este bajo la guía de Jehová. Como los israelitas eran el pueblo escogido de Dios, en el Antiguo Testamento puedes ver la lealtad a Jehová de todo el pueblo de Israel; cómo todos aquellos que obedecían a Jehová recibían Su cuidado y bendición; puedes aprender que cuando Dios obró en Israel estaba lleno de misericordia y amor, y también poseía llamas consumidoras, y que todos los israelitas, desde los humildes hasta los poderosos, veneraban a Jehová, y, por tanto, Dios bendecía a todo el país. Esa es la historia de Israel recogida en el Antiguo Testamento.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si deseas ver la obra de la Era de la Ley y cómo siguieron los israelitas el camino de Jehová, debes leer el Antiguo Testamento; si deseas entender la obra de la Era de la Gracia, debes leer el Nuevo Testamento. Sin embargo, ¿cómo ves la obra de los últimos días? Debes aceptar el liderazgo del Dios de hoy y entrar en la obra de hoy, porque esta es la nueva obra y nadie la ha registrado anteriormente en la Biblia. Hoy, Dios se ha hecho carne y ha seleccionado a otros escogidos en China. Él obra en estas personas, continúa Su obra en la tierra y continúa la obra de la Era de la Gracia. La obra de hoy es una senda por la que el hombre nunca ha caminado, y es un camino que nadie ha visto jamás. Es una obra que nunca se ha llevado a cabo antes; es la obra más reciente de Dios en la tierra. Así pues, la obra que nunca se ha realizado antes no es historia, porque el ahora es el ahora, y aún no se ha convertido en pasado. Las personas no saben que Dios ha llevado a cabo una obra mayor y más nueva en la tierra y fuera de Israel, que ya ha ido más allá del ámbito de Israel, así como de la predicción de los profetas; que es una obra nueva y maravillosa fuera de las profecías, y una obra más nueva más allá de Israel; una obra que las personas no pueden percibir ni imaginar. ¿Cómo podría contener la Biblia registros explícitos de tal obra? ¿Quién podría haber registrado cada fragmento de la obra de hoy, sin omisión y de antemano? ¿Quién podría haber registrado en aquel viejo libro enmohecido esta obra más poderosa y sabia que desafía las convenciones? La obra de hoy no es historia, y, por tanto, si deseas caminar por la nueva senda de hoy, debes apartarte de la Biblia, ir más allá de los libros de profecía o historia que están en ella. Solo entonces serás capaz de caminar por la nueva senda apropiadamente, y solo entonces serás capaz de entrar en el nuevo ámbito y en la nueva obra.

Extracto de ‘Relativo a la Biblia (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Recomendación: Estudios bíblicos profundos

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

lunes, 30 de agosto de 2021

Versículos de la Biblia sobre la honestidad—Ser elogiado por Dios


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Estudios bíblicos cristianos: Versículos de la Biblia sobre la honestidad—Ser elogiado por Dios

El Señor Jesús dijo: “En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.”(Mateo 18:3) De aquí podemos ver que los honestos son gustados y bendecidos por Dios y solo ellos pueden entrar en el reino de los cielos. Pero en la vida cotidiana, a menudo mentimos y engañamos involuntariamente, sobre todo cuando se afecta a nuestros intereses; y también con frecuencia le hacemos promesas rotas a Dios, decimos palabras falsas y vacías para embaucarlo, etc. ¡Todos estos son hechos innegables! Entonces, ¿cómo podemos ser un hombre honesto complacido y traído al reino celestial por Dios? Los siguientes contenidos te ayudarán a encontrar caminos.

Proverbios 12:22

Los labios mentirosos son abominación á Jehová: Mas los obradores de verdad su contentamiento.

Proverbios 19:1

Mejor es el pobre que camina en su sencillez, Que el de perversos labios y fatuo.

Proverbios 11:3

La integridad de los rectos los encaminará: Mas destruirá á los pecadores la perversidad de ellos.

Proverbios 28:18

El que en integridad camina, será salvo; Mas el de perversos caminos caerá en alguno.

Mateo 5:37

Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

1 Pedro 3:10

Porque El que quiere amar la vida, Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño.

Lucas 8:15

Mas la que en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia.

Proverbios 12:19

El labio de verdad permanecerá para siempre: Mas la lengua de mentira por un momento.

Mateo 18:3

El Señor Jesús dijo: “En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.”

Juan 4:23-24

Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren. Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad.

Palabras de Dios relacionadas:

Dios dice:“Debéis saber que a Dios le gusta el hombre honesto. Dios posee la esencia de la fidelidad, y por lo tanto siempre se puede confiar en Su palabra. Más aún, Sus acciones son intachables e incuestionables. Es por esto por lo que a Dios le gustan aquellos que son absolutamente honestos con Él. Honestidad significa dar vuestro corazón a Dios; nunca le ser falso en nada a Él; ser abierto con Él en todas las cosas, nunca esconderle la verdad; nunca hacer cosas que engañen a los de arriba o a los de abajo y nunca hacer nada sólo para congraciarte con Dios. En pocas palabras, ser honesto es abstenerse de impurezas en vuestras acciones y palabras, y no engañar ni a Dios ni al hombre. Lo que hablo es muy simple, pero es doblemente arduo para vosotros. Muchos preferirían ser condenados al infierno que hablar y actuar con honestidad. No es de extrañar que Yo tenga otro trato reservado para aquellos que son deshonestos. Por supuesto que entiendo bien la gran dificultad a la que os enfrentáis al tratar de ser personas honestas. Todos vosotros sois increíblemente inteligentes y hábiles para juzgar a un caballero con vuestro criterio pequeño y mezquino, lo que hace que Mi obra sea mucho más simple. Y puesto que cada uno de vosotros alberga secretos en vuestro corazón, entonces os enviaré uno por uno al desastre para ser “instruidos” por el fuego, para que a partir de ese momento os comprometáis totalmente a creer en Mis palabras. Por último, arrancaré de vuestra boca las palabras “Dios es un Dios fiel”, tras lo cual os golpearéis el pecho y os lamentaréis, diciendo: “¡Tortuoso es el corazón del hombre!”. ¿Cuál será vuestro estado de ánimo en ese momento? Me imagino que no os dejaréis llevar tanto por vuestra arrogancia como ocurre en el presente. Y que, mucho menos, seréis “demasiado profundos para ser comprendido” como lo sois ahora. Algunos se comportan mojigata y decentemente en presencia de Dios, y, particularmente, “con buenos modales”, pero se vuelven desafiantes y desenfrenados en presencia del Espíritu. ¿Contaríais a un hombre así en las filas de los honestos? Si eres un hipócrita y experto en socializar, entonces Yo te digo que definitivamente eres uno de los que juega con Dios. Si tus palabras están llenas de excusas y justificaciones que nada valen, entonces Yo te digo que eres alguien muy poco dispuesto a practicar la verdad. Si tienes muchas confidencias que eres reacio a compartir y estás muy poco dispuesto a dejar al descubierto tus secretos —es decir, tus dificultades— ante los demás con el fin de buscar el camino de la luz, entonces digo que eres alguien que no recibirá la salvación fácilmente y que no saldrá fácilmente de las tinieblas. Si buscar el camino de la verdad te causa placer, entonces eres alguien que vive siempre en la luz. Si te sientes muy contento de ser un hacedor de servicio en la casa de Dios, trabajando de forma diligente y concienzuda en la oscuridad, siempre dando y nunca quitando, entonces Yo te digo que eres un santo leal, porque no buscas ninguna recompensa y estás simplemente siendo un hombre honesto. Si estás dispuesto a ser franco, si estás dispuesto a esforzarte al máximo, si eres capaz de sacrificar tu vida por Dios y mantener el testimonio, si eres honesto hasta el punto en que sólo sabes satisfacer a Dios y no considerarte o tomar las cosas para ti mismo, entonces Yo digo que este tipo de persona es la que se alimenta en la luz y vivirá para siempre en el reino. ” “En los caracteres de las personas normales no hay deshonestidad ni engaño, las personas tienen una relación normal entre ellas, no están solas y sus vidas no son ni mediocres ni decadentes. Así, también, Dios es exaltado entre todos, Sus palabras se propagan entre los hombres, las personas viven en paz unas con otras y bajo el cuidado y protección de Dios, la tierra está llena de armonía, sin la interferencia de Satanás, y la gloria de Dios tiene la máxima importancia entre los hombres. Tales personas son como ángeles; puros, animados, sin quejarse nunca de Dios y dedicando todos sus esfuerzos solamente a la gloria de Dios en la tierra.”

Recomendación: Estudio bíblico sobre la honestidad

Unas citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

sábado, 11 de enero de 2020

Estudiar la Biblia diariamente


 Recientemente, muchos hermanos y hermanas nos dejaron un mensaje a través de Messenger: “He entendido algunas verdades y algunos misterios de la Biblia por sus publicaciones, y he obtenido algunos beneficios de la vida. Espero que os comuniquéis más con nosotros…” ¡Gracias al Señor! Para responder vuestro requisito, lanzaremos una publicación de estudio de la Biblia todas las noches para discutir y buscar con vosotros los misterios y las verdades en la Biblia. Bienvenidos a vosotros a ver y compartir a tiempo.
La hora de la publicación:
Mexico: 3:30 p.m.
Argentina: 6:30 p.m.
España: 10:30 p.m

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