jueves, 25 de julio de 2019

Música de Alabanza | "Preséntate ante Dios a menudo" Adora a Dios con todo el corazón【MV】




Música de Alabanza | "Preséntate ante Dios a menudo" Adora a Dios con todo el corazón【MV】



I
Toma la oportunidad de sentarte en silencio frente a Dios.
Lee Su palabra, conoce Su verdad, enmienda las transgresiones en ti. Pruebas vienen, acéptalas; saber Su voluntad te fortalecerá. Cuéntale tus carencias, comparte siempre Su verdad. Eufórica está tu alma cuando le adoras. Preséntate ante Dios, no te resistas más. Cuidar tu carne lo lastima. Entiende Su palabra, entiende Su verdad. Preséntate ante Dios a menudo. ¡Vive como hombre santificado! Cualquier prueba o juicio que venga, trabajaremos por Su satisfacción. Preséntate ante Dios. Preséntate ante Dios y vive Su verdad.

miércoles, 24 de julio de 2019

Música de Alabanza | Cómo Dios gobierna sobre todas las cosas




Música de Alabanza | Cómo Dios gobierna sobre todas las cosas
I Desde que entraste llorando a este mundo, comenzaste a cumplir tu deber. En el plan y en el orden de Dios, asumiste tu rol e iniciaste el viaje de la vida. Sea cual sea tu pasado y el viaje que está ante ti, nadie puede escapar del orden de Dios y del plan que el cielo trazó, nadie tiene el control de su destino, pues sólo Él, que rige sobre todo tiene el poder de hacerlo. II Desde que comenzó la humanidad, Dios ha sido firme en Su obra, gobernando este universo, dirigiendo el devenir y el movimiento de todas las cosas. Como todas las cosas, el hombre, en silencio y sin saberlo, recibe de Dios el alimento de la dulzura, la lluvia y el rocío. El hombre vive sin saberlo bajo el orden de la mano de Dios. III El corazón y el espíritu del hombre están en la mano de Dios, y cada paso del hombre es contemplado por Dios. Aunque tú lo creas o no, como todas las cosas, vivas o muertas, cambiarán, se renovarán y desaparecerán de acuerdo con el pensamiento de Dios. Así es como Dios gobierna sobre todas las cosas. De “La Palabra manifestada en carne”


Recomendación: La venida de Cristo

martes, 23 de julio de 2019

Música de Alabanza | "El verdadero amor de Dios" Dios es bueno


“
Música de Alabanza  | "El verdadero amor de Dios" Dios es bueno
I
De nuevo me presento ante Dios.
Mi corazón no calla al verlo de nuevo a Él.
Dejé atrás mi pasado errante.
Su palabra, con alegría llena mi ser.
Sus palabras tan dulces, me ayudan a crecer.
Las severas me motivan a pararme otra vez.
Dios, hoy te cantamos por Tus bendiciones.
Y hoy te alabamos pues nos alzaste.
¡Dios Todopoderoso quien nos ama!
¡Oh Dios, te amamos de verdad!
II
Tú nos deleitas cada día con Tu palabra.
Nos iluminas todos los días Tú, mi Dios.
Riegas y nutres a Tu pueblo en amor.
Nos guías fuera de la perdición del diablo.
Sus palabras tan dulces, me ayudan a crecer.
Las severas me motivan a pararme otra vez.
Dios, hoy te cantamos por Tus bendiciones.
Y hoy te alabamos pues nos alzaste.
¡Dios Todopoderoso quien nos ama!
¡Oh Dios, te amamos de verdad!
III
¡Hermanos y hermanas! ¡Levántense (y alaben)!
Aprecien el tiempo que estamos juntos.
Libres de las cadenas del peso de la carne,
muestren su amor con sus acciones,
cumplan con amor su deber.
¡Te amamos, oh mi Dios! ¡No nos iremos!
Sus palabras tan dulces, me ayudan a crecer.
Las severas me motivan a pararme otra vez.
Dios, hoy te cantamos por Tus bendiciones.
Y hoy te alabamos.
IV
Sus palabras tan dulces, me ayudan a crecer.
Las severas me motivan a pararme otra vez.
Dios, hoy te cantamos por Tus bendiciones.
Y hoy te alabamos pues los alzaste.
¡Dios Todopoderoso quien nos ama!
¡Oh Dios, te amamos de verdad!
Pues nos alzaste.
¡Dios Todopoderoso quien nos ama!
¡Oh Dios, te amamos de verdad!
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Recomendación: Palabras de Dios
 




lunes, 22 de julio de 2019

Música de Alabanza 2018 | "Todos viven a la luz de Dios" La bendición de Dios



Música de Alabanza 2018 | "Todos viven a la luz de Dios" La bendición de Dios


I

Exultantes, la santidad y justicia de Dios
van por todo el universo, alabadas por la humanidad.
Ríen las ciudades del cielo, los reinos danzan en la tierra.
¿Quién no se regocija? ¿Quién no llora de felicidad?
Los hombres no discuten jamás, no deshonran el nombre de Dios;
viven a la luz de Dios, viven en paz unos con otros.

II La tierra es del cielo, y el cielo se une a ella.
el cielo de la tierra no se esconde más,
El hombre es el lazo que ata al cielo y la tierra. Por la santidad del hombre, y su renovación, la tierra no se sujeta al cielo.
Los hombres no se pelean jamás, no deshonran el nombre de Dios;
Los hombres no discuten jamás, no deshonran el nombre de Dios; viven a la luz de Dios, viven en paz unos con otros. viven a la luz de Dios, viven en paz unos con otros.
III
El aire es fresco, la niebla no está, el sol brinda su luz.
El aire es fresco, la niebla no está, el sol brinda su luz. El aire es fresco, la niebla no está, el sol brinda su luz. El aire es fresco, la niebla no está, el sol brinda su luz.
Los hombres no se pelean jamás, no deshonran el nombre de Dios;
Los rostros de la humanidad, llenos de sonrisas están. Oculta en sus corazones, la dulzura no se reprime. Los hombres no discuten jamás, no deshonran el nombre de Dios; viven a la luz de Dios, viven en paz unos con otros.
viven a la luz de Dios, viven en paz unos con otros.
Viven en paz unos con otros. Viven en paz unos con otros.

De “La Palabra manifestada en carne”

Reflexión cristiana | Lectura reflexiva sobre educacion: ¿El conocimiento puede cambiar el destino del hombre?


Reflexión cristiana | Lectura reflexiva sobre educacion: ¿El conocimiento puede cambiar el destino del hombre?

En China, el punto de vista “El valor de otras búsquedas es pequeño, el estudio de los libros las supera a todas”, que ha sido pasado desde tiempos antiguos hasta el presente y está carcomiendo el corazón de todos como una adicción a las drogas e influyendo en el pensamiento y vida de generación en generación de personas. Especialmente para muchas familias hoy en día, solo hay un hijo en una familia, así que los padres ponen la educación de sus hijos por encima de todo. Ya sean personas ricas o pobres, todas tienen la misma anhelada ambición para hacer que sus hijos se conviertan en lo mejor de lo mejor. Todos esperan que sus hijos puedan ir a la universidad, formen parte de los exámenes de ingreso para escuelas de postgrado, estudien para la maestría, estudien para el doctorado, y así sucesivamente. Porque ellos creen que: El conocimiento puede cambiar el destino de una persona. Siempre y cuando una persona tenga un alto grado, entonces no solo puede obtener un trabajo fijo, ganar un buen salario, y disfrutar una alta posición y gran fortuna, sino también ser exitosos, honrar a sus ancestros y obtener gran respeto y admiración de los demás. Esta es la única forma en que su vida no será en vano. Para cumplir esta ambición y cambiar el destino de sus hijos, desde el día del nacimiento de sus hijos, los padres comienzan a intentar minuciosamente y romperse la cabeza para trajinar de aquí para allá por los prospectos de sus hijos, y se preocupan sobre las ganancias y pérdidas por esto. Recientemente, vi un programa de televisión que interpretaba este punto de vista. La trama cuenta cómo tres familias de distintas clases educan a sus hijos, lo que refleja una serie del estado de sociedad y da a qué pensar. La historia en líneas generales trata sobre esto:

domingo, 21 de julio de 2019

¿Tener nuestros pecados perdonados significa que podemos entrar en el reino de los cielos?


¿Tener nuestros pecados perdonados significa que podemos entrar en el reino de los cielos?


El mayor anhelo para aquellos de nosotros que creemos en el Señor es entrar en el reino de los cielos, y por eso a menudo imaginamos lo hermoso que debe ser estar allí. Por supuesto, también confiamos en nuestra entrada al cielo, ya que la Biblia dice: “En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados” (Colosenses 1:14). Por lo tanto, creemos que nuestros pecados son perdonados después de tener fe en el Señor, y que ya no somos pecadores. También creemos que, cuando el Señor venga, seremos inmediatamente arrebatados al reino de los cielos. Pensar en estas cosas nos emociona mucho y anhelamos que el Señor se apresure hacia nosotros. Esto es lo que yo anhelaba antes también. Pero más tarde, después de estar hablando y discutir este asunto con mis hermanos y hermanas, hice un nuevo descubrimiento, y me gustaría compartir aquí con todos ustedes lo que logré.
El verdadero significado de tener nuestros pecados perdonados
Primero que todo, necesitamos entender algo: ¿Qué significa exactamente que nuestros pecados sean perdonados? Cuando se trata de este asunto, todos sabemos que Dios proclamó Sus leyes y mandamientos a través de Moisés en la Era de la Ley. Por medio de las leyes, Él hizo que la gente tomara conciencia del pecado, y permitió que la gente de ese tiempo supiera cómo vivir en la tierra, cómo vivir al lado de otras personas, y que si pecaban, sufrirían el castigo de Dios. Solo ofreciendo un sacrificio a Jehová Dios, sus pecados pueden ser perdonados. Tal como dice la Biblia: “Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehová sobre cosas que no se han de hacer, y obrare contra alguno de ellos; Si sacerdote ungido pecare según el pecado del pueblo, ofrecerá á Jehová, por su pecado que habrá cometido, un becerro sin tacha para expiación” (Levítico 4:2-3). Aunque los pecados de la humanidad podían ser perdonados haciendo la ofrenda por el pecado, al final de la Era de la Ley, la humanidad estaba cada vez más corrompida por Satanás; por eso no podían observar las leyes de Dios, ya no había ninguna ofrenda por el pecado que pudieran hacer para redimirlos, y todos estaban en peligro de ser condenados a muerte por las leyes.
Dios no estaba dispuesto a vernos a todos sentenciados a muerte por las leyes, y entonces se hizo carne y obró entre los hombres en la forma del Señor Jesús. Predicó el evangelio del reino de los cielos y le pidió a la gente que se arrepintiera y confesara sus pecados, hasta que finalmente fue clavado en la cruz y se convirtió en la ofrenda por el pecado para toda la humanidad. Es tal como lo dice la Biblia, “En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez. Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados” (Hebreos 10:10-11). Debido a la redención del Señor, nuestros pecados fueron perdonados y escapamos del peligro de ser sentenciados a muerte por las leyes. Cada vez que recordamos estos hechos, sentimos una increíble sensación de calidez en nuestros corazones, ya que fue la misericordia y la indulgencia de Dios lo que nos permitió a la humanidad, sobrevivir hasta este mismo día. La Biblia dice: “En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia” (Efesios 1:7). Está claro que nuestros pecados fueron perdonados porque el Señor Jesús nos redimió al ser crucificados por nuestra causa. Entonces ya no estábamos condenados por las leyes de Dios, Él ya no nos consideraba pecaminosos, y finalmente estuvimos calificados para presentarnos ante Dios y orarle, confesar nuestros pecados y arrepentirnos, y disfrutar de la abundancia de gracia que Dios nos concedió. Este es el verdadero significado de tener nuestros pecados perdonados.
¿Tener nuestros pecados perdonados significa que podemos entrar en el reino de los cielos?
Nuestros pecados fueron perdonados por el Señor, y Dios ya no nos consideró pecaminosos. Esto no significó, sin embargo, que nos hubiéramos liberado del pecado y la inmundicia. Si lo pensamos con cuidado, aunque creamos en el Señor, podemos trabajar duro para Él y parecer que nos comportamos bien en apariencia, aunque vivamos sin embargo vidas en las que pecamos durante el día y confesamos nuestros pecados de noche, no hemos desechado la corrupción de nuestra carne ni nos hemos liberado de la influencia de Satanás. Para enumerar solo algunos ejemplos: cuando otras personas hacen algo que va en contra de nuestros intereses, siempre ponemos en primer lugar los nuestros debido a nuestra naturaleza egoísta y despreciable, el odio puede surgir en nosotros hacia otras personas, y simplemente nos volvemos incapaces de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos; cuando queremos poner en práctica las palabras de Dios y ser personas honestas, tratamos involuntariamente de engañar y traicionar a los demás por nuestros propios intereses; sabemos perfectamente bien que el Señor nos pide que seamos humildes y, sin embargo, a menudo somos arrogantes y engreídos y no escuchamos a nadie; sabemos perfectamente bien que el Señor Jesús dijo que no podemos servir al Señor y a Mammón a un mismo tiempo, y sin embargo, seguimos siendo capaces de ser poseídos por la riqueza y los placeres materiales, a veces no elevamos oraciones ni asistimos regularmente a reuniones, y algunos hermanos y hermanas incluso siguen las tendencias del mundo y se convierten en falsos creyentes que solo son cristianos de nombre... ¿Estos comportamientos no demuestran acaso que todavía estamos viviendo bajo la influencia de Satanás y en medio de la corrupción y del pecado? ¿Cómo podríamos nosotros, cubiertos por la suciedad como lo estamos, mirar el rostro de Dios? La Biblia dice: “De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado. Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre” (Juan 8:34-35). El Señor habla muy claramente aquí. Vivimos en un círculo vicioso de pecado y confesión, somos los sirvientes del pecado, y Dios no nos dejará entrar en Su reino.
Entonces, ¿cómo podemos entrar en el reino de Dios
Dios dice: “Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16). Apocalipsis 14:5 dice: “Y en sus bocas no ha sido hallado engaño; porque ellos son sin mácula delante del trono de Dios”. Y Apocalipsis 3:18 dice: “Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas”. Podemos ver en las palabras de Dios y en las profecías del Apocalipsis que Dios es santo, y que solo aquellos que están purificados por Dios y que desechan toda la inmundicia y la corrupción pueden entrar en el reino de Dios. De manera similar, sabemos que, evidentemente, es imposible para nosotros desechar la atadura del pecado simplemente confiando en nosotros mismos. ¿Puedo preguntar quién de nosotros, hermanos y hermanas en el Señor, desea vivir en el pecado? A juzgar por nuestros propios deseos personales, ninguno de nosotros desea vivir en el pecado. Y, sin embargo, siempre estamos cometiendo pecados involuntariamente y luego confesándolos y sintiéndonos extremadamente acongojados e indefensos. Por lo tanto, si queremos deshacernos de los lazos y limitaciones del pecado y purificarnos, necesitamos la salvación ulterior de Dios.
Si examinamos la Biblia con cuidado, podemos ver que está profetizado en muchos lugares que el Señor realizará la obra del juicio en los últimos días para salvar a la humanidad; por ejemplo, la Primera Epístola de Pedro 4:17 dice: “Porque es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios”. Juan 12:47-48 dice: “Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo. El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero”. Y Juan 16:8 dice: “Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio”. A partir de estas escrituras, podemos ver que la obra del juicio que comienza con la casa de Dios en los últimos días será realizada por el Señor Jesús que ha regresado, y las raíces del pecado y las naturalezas pecaminosas que llevamos dentro de nosotros deben pasar por el juicio y el castigo de Dios antes de que puedan ser eliminadas por completo.
Pero, ¿cómo realizará Dios Su obra de juicio y castigo, y cómo deberíamos experimentarla? La Biblia no establece claramente las respuestas a estas preguntas, pero el Señor profetizó hace mucho tiempo: “El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero” (Juan 12:48). “Aun tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis llevar. Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir” (Juan 16:12-13). “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias” (Apocalipsis 2:11). Podemos ver a partir de estas profecías que el Señor todavía tiene muchas cosas que decirnos, y que el Espíritu de la verdad vendrá en los últimos días para contarnos todas las verdades y misterios, para juzgar nuestros pecados y mostrarnos el camino para estar libres del pecado. Lo que debemos hacer en este momento crucial es prestar atención para escuchar las palabras pronunciadas por Dios y buscar y estudiar la obra del juicio de Dios en los últimos días, ya que solo así podemos ser vírgenes prudentes y dar la bienvenida al regreso del Señor, celebrar con Él, ser purificados por Dios y conducidos al reino de Dios.
Queridos hermanos y hermanas, que todos podamos decir esta oración al Señor:
“¡Oh Señor! Te pido que nos guíes y nos permitas escuchar las palabras que pronuncias y agradecer Tu regreso en los últimos días...”

Leer más sobre entrar en el reino de los cielos:
¿Ser salvo es equivalente a entrar en el reino de los cielos?

Recomendación: Sermones evangelisticos


Documental en español | Dios tiene la soberanía sobre todas las cosas del universo




Dios tiene la soberanía sobre todas las cosas del universo
La humanidad lleva varios milenios buscando las respuestas a estas preguntas: ¿Cómo pueden avanzar los cuerpos celestes del universo en un orden tan perfecto? ¿Por qué todos los seres vivos se mueven en unos ciclos continuos que obedecen a unas reglas inmutables? ¿Por qué las personas nacemos y luego morimos? ¿Quién ha establecido realmente todas estas reglas y leyes? En realidad, ¿quién gobierna el universo y todas las cosas? Este maravilloso fragmento de la película cristiana Aquel que tiene la soberanía sobre todas las cosas te guiará hasta la raíz de estas preguntas y te desvelará todos estos misterios
Fuente: Evangelio de la Fuente de la Vida
Recomendación: Un relato de obra de creación del mundo por parte de Dios y de Su guía y redención de la humanidad