martes, 27 de octubre de 2020

Quienes son incompatibles con Cristo indudablemente se oponen a Dios


Todos los hombres desean ver el verdadero rostro de Jesús y todos desean estar con Él. No creo que ningún hermano o hermana diría que no desea ver a Jesús o a estar con Él. Antes de que hayáis visto a Jesús, antes de que hayáis visto al Dios encarnado, es probable que tengáis todo tipo de ideas, como por ejemplo, sobre la apariencia de Jesús, Su forma de hablar, Su forma de vida, etcétera. Sin embargo, una vez que realmente lo hayáis visto, vuestras ideas cambiarán rápidamente. ¿Por qué ocurre esto? ¿Deseáis saberlo? El pensamiento del hombre no puede pasarse por alto, lo que es cierto, pero aún más la esencia de Cristo no tolera alteración alguna por parte del hombre. Consideráis que Cristo es un inmortal o un sabio, pero nadie lo considera un hombre normal con esencia divina. Por tanto, muchos de los que día y noche anhelan ver a Dios son, en realidad, enemigos de Dios y son incompatibles con Él. ¿Acaso no es esto un error por parte del hombre? Incluso en estos momentos seguís pensando que vuestra creencia y lealtad son suficientes para haceros dignos de ver el rostro de Cristo, ¡pero os exhorto a que os equipéis con más cosas prácticas! Esto se debe a que, en el pasado, en el presente y en el futuro, muchos de los que han entrado en contacto con Cristo han fracasado o fracasarán; todos ellos juegan el papel de los fariseos. ¿Cuál es la razón de vuestro fracaso? Se debe, precisamente, a que tenéis el concepto de un Dios alto y merecedor de admiración. Sin embargo, la verdad no es como el hombre desea. Cristo no sólo no es alto, sino que es particularmente pequeño; no sólo es un hombre, sino que es un hombre común; no sólo no puede ascender al cielo, sino que ni siquiera puede transitar libremente por la tierra. Y siendo así las cosas, las personas lo tratan como un hombre común; lo tratan con indiferencia cuando están con Él y le hablan a la ligera, al tiempo que siguen esperando la venida del “verdadero Cristo”. Tomáis al Cristo que ya ha venido por un hombre común y a Sus palabras como las de un hombre común. Por esta razón no habéis recibido nada de Cristo y, en cambio, habéis expuesto plenamente vuestra propia fealdad a la luz.

Antes del contacto con Cristo, tal vez creas que tu carácter ha sido totalmente transformado, que eres un leal seguidor de Cristo, que nadie es más digno que tú de recibir las bendiciones de Cristo y que, habiendo recorrido muchos caminos, realizado mucha obra y dado mucho fruto, indudablemente serás uno de los que recibirá la corona al final. Sin embargo, hay una verdad que no conoces: El carácter corrupto del hombre y su rebeldía y resistencia son expuestos cuando este ve a Cristo, y la rebeldía y resistencia que se exhiben en ese momento son expuestas absoluta y completamente, más que en cualquier otro momento. Esto se debe a que Cristo es el Hijo del hombre —un Hijo del hombre que posee una humanidad normal—, a quien el hombre ni honra ni respeta. Es gracias a que Dios vive en la carne que la rebeldía del hombre sale a la luz de una forma tan completa y con tan vívido detalle. Así pues, Yo digo que la venida de Cristo ha sacado a la luz toda la rebeldía de la humanidad y ha puesto en relieve su naturaleza. A esto se le llama “tentar a un tigre a que baje de la montaña” y “tentar a un lobo a que salga de su cueva”. ¿Te atreves a decir que eres leal a Dios? ¿Te atreves a decir que manifiestas una obediencia total a Dios? ¿Te atreves a decir que no eres rebelde? Algunos dirán: cada vez que Dios me pone en un nuevo entorno, invariablemente me someto sin queja alguna y, además, no albergo ningún concepto acerca de Dios. Algunos dirán: Cualquier cosa que Dios me encomiende, yo lo hago lo mejor posible y nunca soy negligente. En ese caso, os pregunto lo siguiente: ¿Podéis ser compatibles con Cristo cuando vivís junto a Él? Y ¿por cuánto tiempo seréis compatibles con Él? ¿Un día? ¿Dos días? ¿Una hora? ¿Dos horas? Vuestra fe puede muy bien ser encomiable, pero no tenéis mucho en lo relativo a la constancia. Una vez estés viviendo realmente con Cristo, tu santurronería y prepotencia quedarán poco a poco al descubierto mediante tus palabras y acciones, y también tus deseos arrogantes, tu mentalidad desobediente y descontenta se pondrán de manifiesto de forma natural. Finalmente, tu arrogancia se volverá aún más grande, hasta que estés tan en conflicto con Cristo como el agua lo está con el fuego, y luego tu naturaleza quedará completamente expuesta. En ese momento tus nociones ya no podrán permanecer ocultas, tus quejas también saldrán de manera natural y tu naturaleza humana despreciable saldrá completamente a la luz. Sin embargo, aun entonces continúas negándote a reconocer tu propia rebeldía, creyendo, en cambio, que un Cristo como este no es fácil de aceptar para el hombre, que es demasiado estricto con él y que te someterías plenamente si Él fuera un Cristo más amable. Creéis que la rebeldía está justificada, que solo os rebeláis contra Él cuando os empuja demasiado. Ni una sola vez habéis considerado que no consideráis a Cristo como Dios que no tenéis intención de obedecerle. Más bien, insistes tercamente en que Cristo actúe de acuerdo con tus deseos y tan pronto como hay una cosa en que no esté de acuerdo con tus ideas, entonces tú crees que Él no es Dios, sino un hombre. ¿No hay acaso muchos entre vosotros que habéis luchado contra Él en estos términos? Después de todo, ¿en quién creéis y de qué manera buscáis?

Siempre deseáis ver a Cristo, pero Yo os exhorto a que no os tengáis en tan alta estima; todo el mundo puede ver a Cristo, pero Yo digo que nadie es apto para ver a Cristo. Debido a que la naturaleza del hombre está llena de maldad, arrogancia y rebeldía, en el momento en el que veas a Cristo, tu naturaleza te destruirá y te condenará a muerte. Tal vez tu asociación con un hermano (o una hermana) no muestre mucho sobre ti, pero no es tan simple cuando te relacionas con Cristo. En cualquier momento, tus conceptos pueden echar raíces, tu arrogancia puede comenzar a germinar y tu rebeldía puede comenzar a dar frutos. ¿Cómo puedes tú, con esa clase de humanidad, ser apto para relacionarte con Cristo? ¿Eres verdaderamente capaz de tratarlo como Dios en cada momento de cada día? ¿Tendrás verdaderamente la realidad de la sumisión a Dios? Adoráis al Dios elevado dentro de vuestro corazón como Jehová al tiempo que consideráis al Cristo visible como un hombre. ¡Vuestro sentido es muy inferior y vuestra humanidad es demasiado vil! Sois incapaces de considerar a Cristo siempre como Dios; solo ocasionalmente, cuando os apetece, os aferráis a Él y lo adoráis como Dios. Es por eso que os digo que no sois creyentes de Dios, sino una pandilla de cómplices que lucha contra Cristo. Hasta los hombres que son bondadosos con otros son recompensados; sin embargo, Cristo, que ha hecho tal obra entre vosotros, no ha recibido ni el amor del hombre ni su recompensa y sumisión. ¿Acaso no es eso algo sumamente desgarrador?

Tal vez en todos tus años de fe en Dios, nunca hayas maldecido a nadie ni cometido una mala acción, sin embargo, en tu asociación con Cristo, no puedes decir la verdad, actuar honestamente u obedecer la palabra de Cristo. En ese caso, Yo digo que tú eres la persona más siniestra y malévola del mundo. Quizás eres excepcionalmente amable y dedicado a tus parientes, tus amigos, tu esposa (o esposo), tus hijos e hijas y tus padres, y nunca te aprovechas de nadie, pero si eres incapaz de ser compatible con Cristo, si eres incapaz de relacionarte en armonía con Él, entonces, aun si gastas todo lo que tienes ayudando a tus vecinos, o si le brindas a tu padre, a tu madre y a los miembros de tu casa un cuidado meticuloso, te diría que sigues siendo un ser malvado y, más aún, lleno de trucos astutos. No pienses que solo porque te llevas bien con los demás o haces algunas buenas obras eres compatible con Cristo. ¿Tú crees que tus intenciones caritativas pueden conseguir para ti las bendiciones del cielo? ¿Piensas que llevar a cabo unas cuantas buenas acciones es un sustituto para tu obediencia? Ninguno de vosotros es capaz de aceptar el trato ni recibir la poda, y para todos es difícil abrazar la humanidad normal de Cristo, a pesar de que estáis proclamando constantemente vuestra obediencia a Dios. Una fe como la vuestra tendrá una retribución adecuada. Dejad de entregaros a ilusiones fantasiosas y al deseo de ver a Cristo, porque sois de estatura muy baja, tanto así, que ni siquiera sois dignos de verlo. Cuando estés completamente purgado de tu rebeldía y puedas estar en armonía con Cristo, en ese momento Dios se te aparecerá de una forma natural. Si vas a ver a Dios sin haber pasado por la poda o el juicio, indudablemente te convertirás en un adversario de Dios y estarás destinado a la destrucción. La naturaleza del hombre es inherentemente hostil hacia Dios, porque todos los hombres han sido sometidos a la corrupción más profunda de Satanás. Si el hombre trata de asociarse con Dios a partir de su propia corrupción, ciertamente nada bueno puede salir de eso; sus acciones y palabras indudablemente expondrán su corrupción a cada paso, y al asociarse con Dios, su rebeldía se revelará en todos sus aspectos. Inconscientemente, el hombre viene a oponerse a Cristo, a engañar a Cristo y a abandonar a Cristo; cuando eso ocurre, el hombre se encuentra en un estado aún más precario y, si esto continúa, se convertirá en el objeto del castigo.

Tal vez algunos crean que, si la asociación con Dios es tan peligrosa, entonces quizá sea más sabio mantener a Dios a distancia. ¿Qué pueden obtener las personas como estas? ¿Pueden ser leales a Dios? Ciertamente, la asociación con Dios es muy difícil, pero eso se debe a que el hombre está corrompido y no a que Dios no pueda asociarse con él. Sería mejor que dedicarais más esfuerzo a la verdad de conocer el ser. ¿Por qué no habéis encontrado favor con Dios? ¿Por qué vuestro carácter es abominable para Él? ¿Por qué vuestro discurso despierta Su odio? Tan pronto como demostráis un poco de lealtad, os elogiáis a vosotros mismos y exigís una recompensa por una pequeña contribución; despreciáis a los demás cuando habéis mostrado una pizca de obediencia y desdeñáis a Dios después de llevar a cabo una tarea insignificante. Por recibir a Dios, pides dinero, regalos y halagos. Te duele el corazón cuando das una o dos monedas; cuando das diez, deseas bendiciones y ser tratado con distinción. Resulta extremadamente ofensivo hablar u oír hablar de una humanidad como la vuestra. ¿Hay algo digno de alabanza en vuestras palabras y acciones? Quienes cumplen su deber y quienes no; quienes lideran y quienes siguen; quienes reciben a Dios y quienes no; quienes donan y quienes no; quienes predican y quienes reciben la palabra, etcétera: todos esos hombres se alaban a sí mismos. ¿Acaso no os parece esto risible? Aunque sabéis perfectamente que creéis en Dios, no podéis ser compatibles con Él. Aunque sois plenamente conscientes de que no tenéis ningún mérito, de cualquier modo persistís en alardear. ¿Acaso no sentís que vuestro sentido se ha deteriorado al punto de ya no tener autocontrol? Con un sentido como este, ¿cómo podéis ser aptos para asociaros con Dios? ¿Acaso no tenéis miedo por vosotros mismos en este momento crítico? Vuestro carácter ya se ha deteriorado hasta el punto en que sois incapaces de ser compatibles con Dios. Siendo esto así, ¿no es risible vuestra fe? ¿No es absurda vuestra fe? ¿Cómo vas a enfrentarte a tu futuro? ¿Cómo vas a elegir la senda por la cual habrás de caminar?

Recomendación: Reflexiones Cristianas

lunes, 26 de octubre de 2020

El Señor está llamando a tu puerta, ¿cómo puedes recibirlo sin escuchar Su voz?


Ahora muchas personas testifican que el Señor Jesús, a quien hemos estado esperando durante tantos años, ha regresado hace mucho tiempo, Él es Dios Todopoderoso encarnado. Dios Todopoderoso ha expresado la verdad y ha hecho una etapa de obra de juzgar y purificar al hombre. Pero después de oír esta noticia, algunas personas no tienen ganas de buscar e investigar, sino que siguen esperando que el Señor descienda en una nube. ¿Está esto en línea con la voluntad del Señor? ¿Al final podrán recibir el regreso del Señor?

El Señor Jesús dijo: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). Y el Apocalipsis profetiza: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7). Es evidente que cuando el Señor regrese, hablará y usará Sus palabras para llamar a la puerta del corazón del hombre. Debemos ser vírgenes prudentes, buscar con humildad y dar importancia a la voz de Dios cuando oímos la noticia del regreso del Señor, y en cuanto reconocemos la voz de Dios, nos apresuramos a aceptar y obedecer para seguir la obra de Dios en los últimos días, esto significa que recibimos el retorno del Señor con éxito. Si esperamos ciegamente al Señor descendiendo en nube y nos negamos a escuchar la voz de Dios, si no abrimos la puerta para recibirlo e incluso cuando Él nos llame con Sus palabras, acabaremos siendo abandonados y eliminados por Él.

Dios Todopoderoso dice: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, por Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están los hechos de Dios. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que han encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave! La aparición de Dios no se puede reconciliar con las nociones del hombre; todavía menos puede Dios aparecer por órdenes del hombre. Dios hace Sus propias elecciones y tiene Sus propios planes cuando hace Su obra; más aún, Él tiene Sus propios objetivos y Sus propios métodos. Sea cual sea la obra que Él hace, no es necesario que la discuta con el hombre o busque su consejo, ni mucho menos que notifique de Su obra a cada persona. Este es el carácter de Dios, que debería además ser reconocido por todo el mundo. Si deseáis presenciar la aparición de Dios, seguir las huellas de Dios, entonces debéis primero apartaros de vuestras propias nociones. No debes demandar que Dios haga esto o aquello; mucho menos debes colocarlo dentro de tus propios confines y limitarlo a tus propias nociones. En cambio, debéis preguntar cómo vais a buscar las huellas de Dios, cómo vais a aceptar la aparición de Dios, y cómo vais a someteros a Su nueva obra; esto es lo que el hombre debe hacer. Ya que el hombre no es la verdad y no posee la verdad, debe buscar, aceptar y obedecer”.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

Hoy en día, las palabras de Dios Todopoderoso se han publicado abiertamente en Internet para que toda la humanidad busque e investigue. Mediante leer las palabras de Dios Todopoderoso, muchos que anhelan la verdad han determinado que Sus palabras son la verdad, la voz de Dios, han vuelto ante Dios Todopoderoso y han sido arrebatados ante Su trono.


¿Quieres dar la bienvenida al Señor e ir al banquete con Él? Mira el sketch “El Señor está llamando”, te ayudará a recibir a Él cuanto antes.



Si tienes alguna pregunta o dificultad sobre la fe, no dudes en dejarnos mensaje o contactarnos por Messenger.

Recomendación: La segunda venida de Cristo

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso.
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Devocional cristiano diario: Lo más importante para reunirse con el Señor recibiendo a Él es escuchar la voz de Dios


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Devocional cristiano diario: Lo más importante para reunirse con el Señor recibiendo a Él es escuchar la voz de Dios

Dios Todopoderoso dice: “El plan de gestión de seis mil años de Dios está llegando a su fin y la puerta del reino se ha abierto a todos aquellos que buscan la aparición de Dios. Queridos hermanos y hermanas, ¿qué estáis esperando? ¿Qué es lo que buscáis? ¿Estáis esperando la aparición de Dios? ¿Estáis buscando las huellas de Dios? ¡Cómo se anhela la aparición de Dios! ¡Y qué difícil es encontrar las huellas de Dios! En una época como esta, en un mundo como este, ¿qué debemos hacer para contemplar el día de la aparición de Dios? ¿Qué debemos hacer para seguir las huellas de Dios? [...] Así, ya que estamos buscando las huellas de Dios, debemos buscar la voluntad de Dios, las palabras de Dios, las declaraciones de Dios, porque donde están las nuevas palabras de Dios, ahí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están los hechos de Dios. Donde está la expresión de Dios, ahí está la aparición de Dios, [...]”.Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

¿Acaso no estás de acuerdo de que las palabras de Dios han expresado nuestra ansiedad de esperar el regreso del Señor Jesús y nos han indicado caminos de la búsqueda de la aparición de Dios? “Donde está la expresión de Dios, ahí está la aparición de Dios”, esta frase nos dice que escuchar las declaraciones de los últimos días de Dios significa ver Su aparición. Tal como el Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7).

Estas profecías cuentan con mucha claridad que cuando el Señor Jesús venga en los últimos días, buscará Sus ovejas a través de Sus palabras, Sus ovejas reconocerán a Él por escuchar Su voz y regresarán delante de Él. Por lo tanto, lo más crucial para recibir al Señor Jesús es escuchar la voz de Dios, esto es la única manera para recibir a Él.

Hermanos y hermanas, podéis escribir vuestras opiniones por el área de comentarios o enviar vuestros mensajes por Messenger.

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Devocionales cristianos cortos: ¿Cómo hace Dios que todos los que sinceramente creen en Él regresen delante de Él?


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Devocionales cristianos cortos: ¿Cómo hace Dios que todos los que sinceramente creen en Él regresen delante de Él?

Ahora sabemos que el Señor hará la obra de elección en los últimos días, sacando a todas las buenas ovejas de todas las denominaciones y grupos para que estas personas regresen completamente a Dios. Entonces, ¿cómo lleva Dios a estas personas que realmente creen en Él a Su presencia?

El Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). La profecía del Apocalipsis dice: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7). Dios Todopoderoso dice: “Mi pueblo seguramente escuchará Mi voz, y todos y cada uno de los que me aman realmente regresarán ante Mi trono”.

De las Escrituras y las palabras de Dios, podemos ver que cuando el Señor vuelva en los últimos días, expresará palabras, y Sus ovejas reconocerán Su voz, saliendo de sus denominaciones originales, siguiendo los pasos del Cordero y regresando ante el trono de Dios. Ahora que Dios ha regresado, Él es Cristo de los últimos días, Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso ha expresado millones de palabras de verdad, la mayoría de las cuales están incluidas en el libro “La Palabra manifestada en carne”. Más y más personas de todo el mundo que creen sinceramente en Dios y aman la verdad, y anhelan la aparición de Dios han reconocido la voz de Dios en las declaraciones de Dios Todopoderoso, han visto que las palabras de Dios Todopoderoso son la verdad, las palabras del Espíritu Santo a las iglesias, también la aparición y la obra de Dios en los últimos días, y han vuelto ante el trono de Dios. La Palabra de Dios guiará a toda la humanidad a una nueva era -la Era del Reino-, y cumplirá todo. Todos aquellos que tengan sed de la verdad y busquen la aparición de Dios volverán ante el trono de Dios. ¡Esto es inevitable, un hecho que nadie puede cambiar!

Amigos, ¿son ustedes personas que verdaderamente anhelan la aparición de Dios? ¿Quieren escuchar la voz de Dios y recibir al Señor? Hagan clic en Messenger para contactarnos, ¡les diremos el camino correcto para acoger al Señor!

Recomendación: La llegada de jesucristo

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domingo, 25 de octubre de 2020

Las apocalipsis profecías se han cumplido básicamente, ¿cómo recibir al Señor?


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se han cumplido básicamente, ¿cómo recibir al Señor?

Por Anyuan, Filipinas

Ahora los desastres son cada vez mayores, y han sucedido con frecuencia los terremotos, las hambrunas y las guerras. En particular, desde finales de 2019 hasta 2020, la pandemia emergente en Wuhan, China, se ha extendido a muchos países. Además, desde septiembre de 2019 hasta enero de 2020, los incendios forestales de Australia destruyeron miles de edificios, y decenas de personas murieron y se informa que más de miles de millones de animales fueron asesinados. Más tarde, una fuerte lluvia que no se veía desde hace 100 años azotó a Australia, causando inundaciones, fallas de energía en algunos distritos, y la ceniza de incendios forestales fue arrastrada a los ríos, lo que mató a muchas criaturas de agua dulce. En enero de 2020, lluvias torrenciales azotaron Indonesia, de modo que decenas de miles de personas quedaron sin hogar. Además, desde la aparición de las cuatro lunas de sangre, los desastres han ocurrido con frecuencia en todo el mundo. Estos cumplen las profecías del regreso del Señor Jesús: “Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y toda la luna se volvió como sangre” (Apocalipsis 6:12). “Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. Pero todo esto es solo el comienzo de dolores” (Mateo 24:6-8). Al ver el cumplimiento de estas profecías, muchos hermanos y hermanas en el Señor plantean estas preguntas: dado que las profecías del regreso del Señor han cumplido básicamente, ¿ha regresado el Señor? Si es así, ¿por qué no hemos recibido al Señor? ¿Dónde podemos encontrar las huellas del Señor?
Con respecto a este tema, primero debemos saber cómo regresará el Señor. Mucha gente piensa que debido a que el Señor se fue en las nubes, Él también debería venir con nubes cuando regrese, porque la Biblia dice: “He aquí, viene con las nubes [...]” (Apocalipsis 1:7), y “[...] verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” (Mateo 24:30).
Pero, ¿por qué no hemos visto que el Señor viene con nubes? En realidad, en el asunto de dar la bienvenida a la venida del Señor, hemos descuidado algo importante: hay profecías bíblicas de que el Señor viene en secreto, como “He aquí, vengo como ladrón” (Apocalipsis 16:15), “Pero a medianoche se oyó un clamor: «¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo»” (Mateo 25:6), “Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre” (Mateo 24:44), “Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación” (Lucas 17:24-25).
Las palabras “como ladrón” y “Pero a medianoche se oyó un clamor” en estos versículos se refieren al Señor que viene silenciosa y secretamente en los últimos días. “el Hijo del Hombre” y “vendrá el Hijo del Hombre” en estos versículos se refieren a Dios volviéndose carne como el Hijo del hombre que vendrá en secreto. Cuando se menciona al Hijo del hombre, siempre se refiere a Aquél que nació de un ser humano, tiene padres y vive entre las personas en la forma de un hombre común de carne y hueso, al igual que el Señor Jesús. Si el Señor regresó con el cuerpo espiritual resucitado, no podría ser llamado el Hijo del hombre. Además, el versículo “Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación” significa que el Señor se hará carne como el Hijo del hombre cuando regrese. Debido a que el Dios encarnado es normal y ordinario desde el exterior y las personas no se dan cuenta de que Él es Dios mismo, por lo tanto, lo tratan como una persona común e incluso lo condenan y lo rechazan. Por lo tanto, cuando el Señor regrese, sufrirá muchas cosas. Así como fue cuando el Señor Jesús apareció y realizó Su obra durante Su encarnación como el Hijo del hombre, muchas personas no sabían que el Señor Jesús era el Mesías, y ellos, basados ​​en sus propias nociones e imaginaciones, se resistieron y lo condenaron y lo clavaron en la cruz. Si el Señor Jesús volviera a obrar en la forma de Su cuerpo espiritual resucitado, ¿quién se atrevería a tratarlo como una persona común y quién se atrevería a condenarlo, resistirlo o rechazarlo? Entonces todos caerían al suelo y el sufrimiento de Dios llegaría a su fin. Se puede ver que cuando el Señor Jesús regrese en los últimos días, se hará carne y descenderá en secreto para hacer Su obra.
En este punto, algunos hermanos y hermanas se sienten confundidos: dado que el Señor descenderá secretamente y obrará entre la humanidad en los últimos días, ¿cómo se cumplirán las profecías de Su descenso sobre una nube? ¿No es esto una contradicción? Sabemos que Dios es fiel, por lo que Sus profecías seguramente se cumplirán. De hecho, Dios ha estado realizando Su obra con un plan y con pasos. Primero descenderá en secreto para obrar y salvar al hombre, y luego descenderá públicamente sobre una nube para aparecer al hombre y recompensar al bien y castigar al mal. Leamos algunos versículos para ayudar a aclarar cómo se cumplen las profecías del regreso del Señor. El Señor Jesús dijo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13). “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, esa lo juzgará en el día final” (Juan 12:48). “Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo” (Juan 5:22). De estos versículos podemos ver que cuando Dios se haga carne y camine secretamente entre la humanidad en los últimos días, Él le hablará a la humanidad, hará la obra de juicio para purificar y perfeccionar a todos los que regresan ante Su trono. Y Dios hace esta etapa de obra sobre la base de la obra redentora del Señor Jesús y de acuerdo con las necesidades actuales de la humanidad. Aunque hemos sido redimidos por el Señor Jesús y nuestros pecados están absueltos, nuestras naturalezas satánicas como la arrogancia, el engaño, el egoísmo y la malicia no se han resuelto completamente, y todavía vivimos en un estado de pecado y confesión. Entonces, el Señor Jesús dijo que cuando regrese en los últimos días, se hará carne para expresar Sus palabras y realizar Su obra de juzgar y purificar al hombre. Aquellos que aceptan la obra de juicio de la palabra de Dios pueden ser limpiados por Dios y convertirse en vencedores antes del desastre, y finalmente entrar al reino de Dios, disfrutando de las bendiciones eternas otorgadas por Dios. Sin embargo, durante la obra secreta de Dios, aquellos que no buscan ni escuchan la voz de Dios y no aceptan la obra de juicio de Dios en los últimos días, sino que confían en sus propias nociones e imaginaciones para condenar a Dios, son las cizañas expuestas por la obra de Dios en los últimos días. Después de que la obra del juicio de Dios separa a las vírgenes prudentes de las vírgenes insensatas, a los buenos siervos de los siervos malvados y a los que aman la verdad de los que detestan la verdad, la obra de Dios de salvar al hombre se completará y luego Dios descenderá en una nube para aparecer abiertamente a los pueblos de todas las naciones, premiando lo bueno y castigando lo malo. Aquellos que no acepten la obra de Dios encarnado se sorprenderán al descubrir que Aquél a quien se resisten y rechazan es precisamente al Señor Jesús que regresó, por lo que se arrepentirán, se golpearán el pecho con desesperación, llorarán y rechinarán los dientes, pero ya es demasiado tarde. Esto cumple totalmente las profecías: “He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él; sí. Amén” (Apocalipsis 1:7). “Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre; y entonces todas las tribus de la tierra harán duelo, y verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” (Mateo 24:30). Por lo tanto, siempre que aceptemos la obra de juicio de Dios en los últimos días durante Su obra secreta, podemos ser limpiados por Dios y tener la oportunidad de entrar en el reino de Dios.
¿Cómo podemos recibir la segunda venida del Señor Jesús? Veamos estos versículos: “Pero a medianoche se oyó un clamor: «¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo»” (Mateo 25:6). “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).
Los versículos mencionan “Pero a medianoche se oyó un clamor” y “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo;” lo que significa que cuando el Señor regrese a obrar, algunas personas testificarán que el Señor ha regresado y Él usará Sus palabras para llamar a las puertas de nuestros corazones. Entonces, lo más importante para dar la bienvenida al Señor es escuchar la voz de Dios, tal como el Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7).
Por lo tanto, cuando escuchamos que alguien testifica que el Señor ha regresado para expresar la verdad y hacer la obra de juicio, debemos prestar más atención a buscar e investigar y ver si estas palabras son la voz de Dios y si son la aparición y la obra de Dios. Si podemos reconocer la voz de Dios a partir de las palabras del Señor que regresó, entonces hemos seguido los pasos del Cordero y hemos recibido con beneplácito el regreso del Señor.

Los desastres son más y más graves, las Señales del fin del mundo han aparecido. Cada vez más creyentes en el Señor han comenzado a intuir que se acerca el día de la venida del Señor y que el reino de Dios está a punto de llegar. El Señor Jesús dijo en una ocasión: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). Esto es lo que el Señor nos pide a cada uno de nosotros. Solo si nos arrepentimos de verdad seremos protegidos por Dios y llevados al reino celestial antes de la gran tribulación. Entonces, ¿qué es el verdadero arrepentimiento y cómo podemos alcanzarlo? Puede hacer clic en los siguientes medios de contacto para discutir en línea y contactarnos.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com

1. El Señor Jesús mismo profetizó que Dios se encarnaría en los últimos días y aparecería como el Hijo del hombre para llevar a cabo Su obra

Versículos bíblicos como referencia:

“Vosotros también estad preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no esperéis” (Lucas 12:40).

“Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:37).

“Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:27).

“Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación” (Lucas 17:24-25).

“Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25:6).

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

“Y me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo. Y al volverme, vi siete candelabros de oro; y en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve; sus ojos eran como llama de fuego; sus pies semejantes al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y su voz como el ruido de muchas aguas. En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos; su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza” (Apocalipsis 1:12-16).

Las palabras relevantes de Dios:

Jesús dijo que Él llegaría tal como se fue, pero ¿conoces el verdadero significado de Sus palabras? ¿Pudo realmente habéroslo dicho? Sólo sabes que Él llegará tal como se fue en una nube, pero ¿sabes exactamente cómo hace Su obra Dios mismo? Si fueras verdaderamente capaz de ver, ¿cómo deben explicarse las palabras de Jesús? Él dijo: Cuando el Hijo del hombre venga en los últimos días, Él mismo no sabrá, los ángeles no sabrán, los mensajeros en el cielo no sabrán, y las personas no sabrán. Sólo el Padre sabrá, esto es, sólo el Espíritu sabrá. Ni siquiera el propio Hijo del hombre sabe, ¿y tú eres capaz de ver y saber? Si tú fueras capaz de saberlo y verlo con tus propios ojos, ¿acaso estas palabras no se habrán dicho en vano? ¿Y qué dijo Jesús en ese momento? “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. […] Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre”. Cuando llegue ese día, el Hijo del hombre no lo sabrá. El Hijo del hombre se refiere a la carne encarnada de Dios, una persona normal y ordinaria. Ni siquiera el propio Hijo del hombre lo sabe; así pues, ¿cómo podrías saberlo tú?

Extracto de ‘La visión de la obra de Dios (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. ¿Habéis oído ahora las palabras del Espíritu Santo? Las palabras de Dios han venido sobre vosotros. ¿Las oís? Dios realiza la obra de la palabra en los últimos días y tales palabras son las del Espíritu Santo, porque Dios es el Espíritu Santo y también puede hacerse carne; por tanto, las palabras del Espíritu Santo, tal como se hablaron en el pasado, son las palabras del Dios encarnado hoy. Hay muchos hombres absurdos que creen que las palabras del Espíritu Santo deberían descender de los cielos a los oídos del hombre. Cualquiera que piense de esta forma no conoce la obra de Dios. En verdad, las declaraciones habladas por el Espíritu Santo son las habladas por Dios hecho carne. El Espíritu Santo no puede hablar directamente al hombre, y Jehová tampoco habló directamente a todo el pueblo, ni siquiera en la Era de la Ley. ¿Acaso no sería bastante menos probable que lo hiciera en esta era actual? Para que Dios haga declaraciones para llevar a cabo la obra, Él debe hacerse carne, o de lo contrario Su obra no conseguirá Su objetivo.

Extracto de ‘¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Por varios miles de años el hombre ha anhelado poder ser testigo de la llegada del Salvador. El hombre ha anhelado contemplar a Jesús el Salvador sobre una nube blanca mientras desciende, en persona, entre aquellos que lo han añorado y anhelado durante miles de años. El hombre ha deseado que el Salvador regrese y se reúna con el pueblo, es decir, que Jesús el Salvador vuelva al pueblo de quien ha estado separado durante miles de años. Y el hombre espera que Él lleve a cabo una vez más la obra de redención que Él hizo entre los judíos, que sea compasivo y amoroso con los hombres, que perdone sus pecados, que los lleve e incluso que lleve todas las transgresiones del hombre y lo libre del pecado. Anhela que Jesús el Salvador sea el mismo que antes, un Salvador que sea adorable, afable y venerable, que nunca esté airado con el hombre ni le haga reproches, que este Salvador perdone y lleve todos los pecados del hombre e incluso muera en la cruz una vez más por él. Desde que Jesús partió, los discípulos que lo siguieron, y todos los santos que fueron salvos gracias a Su nombre, lo han estado añorando y esperando desesperadamente. Todos aquellos que fueron salvos por la gracia de Jesucristo durante la Era de la Gracia han estado anhelando ese día gozoso durante los últimos días, cuando Jesús el Salvador llegue sobre una nube blanca y aparezca entre los hombres. Por supuesto, este también es el deseo colectivo de todos aquellos que aceptan el nombre de Jesús el Salvador hoy. En todo el universo, todos aquellos que saben de la salvación de Jesús el Salvador han estado anhelando desesperadamente la llegada repentina de Jesucristo para cumplir Sus palabras cuando estuvo en la tierra: “Llegaré tal como partí”. El hombre cree que después de la crucifixión y la resurrección Jesús volvió al cielo sobre una nube blanca y tomó Su lugar a la diestra del Altísimo. De forma parecida, el hombre concibe que Jesús descenderá de nuevo sobre una nube blanca (esta nube se refiere a la nube sobre la que Jesús cabalgó cuando regresó al cielo) entre aquellos que lo han anhelado desesperadamente durante miles de años, y que Él llevará la imagen y las vestimentas de los judíos. Después de aparecer al hombre, Él le concederá comida y hará que el agua viva brote para él y vivirá en medio de él, lleno de gracia y amor, vivo y real. Y así sucesivamente. Sin embargo, Jesús el Salvador no hizo esto; Él hizo lo contrario de lo que el hombre concibió. No llegó entre los que habían anhelado Su regreso ni se les apareció a todos los hombres mientras cabalgaba sobre la nube blanca. Él ya ha llegado, pero el hombre no lo conoce y permanece ignorante de Él. El hombre solamente está esperándolo sin propósito, sin darse cuenta de que Él ya ha descendido sobre una “nube blanca” (la nube que es Su Espíritu, Sus palabras, todo Su carácter y todo lo que Él es) y está ahora entre un grupo de vencedores que Él formará durante los últimos días.

Extracto de ‘El Salvador ya ha regresado sobre una “nube blanca”’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los que obedecen la verdad y se someten a la obra de Dios vendrán bajo el nombre del segundo Dios encarnado, el Todopoderoso. Serán capaces de aceptar la dirección personal de Dios, y adquirirán más verdad y más elevada, y recibirán la vida humana real. Contemplarán la visión que las personas del pasado nunca han visto: “Y me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo. Y al volverme, vi siete candelabros de oro; y en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve; sus ojos eran como llama de fuego; sus pies semejantes al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y su voz como el ruido de muchas aguas. En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos; su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza” (Apocalipsis 1:12-16). Esta visión es la expresión de todo el carácter de Dios, y tal expresión del mismo lo es también de la obra de Dios cuando se hace carne esta vez. En los torrentes de castigos y juicios, el Hijo del hombre expresa Su carácter inherente hablando palabras, permitiendo que todos aquellos que acepten Su castigo y juicio vean el verdadero rostro del Hijo del hombre, un rostro que es un fiel retrato del rostro del Hijo del hombre visto por Juan. (Por supuesto, todo esto será invisible para aquellos que no acepten la obra de Dios en la Era del Reino).

Extracto de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Os digo, aquellos que creen en Dios por las señales son sin duda la categoría que sufrirá la destrucción. Los que son incapaces de aceptar las palabras de Jesús, que ha vuelto a la carne, son sin duda la progenie del infierno, los descendientes del arcángel, la categoría que será sometida a la destrucción eterna. Muchas personas pueden no preocuparse por lo que digo, pero aun así quiero decirle a cada uno de estos llamados santos que siguen a Jesús que, cuando lo veáis descendiendo del cielo sobre una nube blanca con vuestros propios ojos, esta será la aparición pública del Sol de justicia. Quizás será un momento de gran entusiasmo para ti, pero deberías saber que el momento en el que veas a Jesús descender del cielo será también el momento en el que irás al infierno a ser castigado. Ese será el momento del final del plan de gestión de Dios, y será cuando Él recompense a los buenos y castigue a los malos. Porque Su juicio habrá terminado antes de que el hombre vea señales, cuando sólo exista la expresión de la verdad. Aquellos que acepten la verdad y no busquen señales, y por tanto hayan sido purificados, habrán regresado ante el trono de Dios y entrado en el abrazo del Creador. Sólo aquellos que persisten en la creencia de que “El Jesús que no cabalgue sobre una nube blanca es un falso Cristo” se verán sometidos al castigo eterno, porque sólo creen en el Jesús que exhibe señales, pero no reconocen al Jesús que proclama un juicio severo y manifiesta el camino verdadero de la vida. Y por tanto, sólo puede ser que Jesús trate con ellos cuando Él vuelva abiertamente sobre una nube blanca. Son demasiado tozudos, confían demasiado en sí mismos, son demasiado arrogantes. ¿Cómo puede recompensar Jesús a semejantes degenerados? El regreso de Jesús es una gran salvación para aquellos que son capaces de aceptar la verdad, pero para los que son incapaces de hacerlo es una señal de condenación. Debéis elegir vuestro propio camino y no blasfemar contra el Espíritu Santo ni rechazar la verdad. No debéis ser personas ignorantes y arrogantes, sino alguien que obedece la dirección del Espíritu Santo, que anhela y busca la verdad; sólo así os beneficiaréis.

Extracto de ‘En el momento que contemples el cuerpo espiritual de Jesús, Dios ya habrá vuelto a crear el cielo y la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

Recomendación: Estudios bíblicos profundos


Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.


¿Qué es el arrebatamiento antes del desastre? ¿Qué es un vencedor que es hecho antes del desastre?



Las palabras relevantes de Dios:

“Ser arrebatado” no es ser tomado de un lugar bajo para ser colocado en un lugar alto, como las personas imaginan. Esto es un tremendo error. Ser arrebatado se refiere a Mi predeterminación y Mi selección. Va dirigido a todos los que Yo he predestinado y escogido. Todos los que han ganado el estatus de hijo primogénito, el estatus de los hijos o del pueblo, todos son aquellos que han sido arrebatas. Esto es sumamente incompatible con las nociones de las personas. Aquellas que tengan participación en Mi casa en el futuro son personas que han sido arrebatadas delante de Mí. Esto es absolutamente cierto, nunca cambia y nadie lo puede refutar. Este es el contraataque contra Satanás. Todo aquel a quien Yo predestiné será arrebatado delante de Mí.

de ‘Capítulo 104’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

La iglesia de Filadelfia ha tomado forma y esto se ha debido por completo a la gracia y misericordia de Dios. Los santos han presentado su amor por Dios y nunca han vacilado de su senda espiritual. Son firmes en la creencia de que el único Dios verdadero se ha hecho carne, que Él es la Cabeza del universo que manda todas las cosas; ¡esto es confirmado por el Espíritu Santo y se corrobora mediante una prueba irrefutable! ¡Nunca puede cambiar!

[…]

Hoy Tú has completado todas las iglesias —la iglesia de Filadelfia— que es la realización de Tu plan de gestión de 6.000 años. Los santos ahora pueden ser humildemente obedientes ante Ti; están conectados entre sí en espíritu y se acompañan los unos a los otros en amor. Están conectados al origen de la fuente. El agua viva de la vida fluye sin cesar y limpia y purga toda la inmundicia y el cieno en la iglesia, purificando una vez más Tu templo. Nosotros hemos conocido al verdadero Dios práctico, caminado dentro de Sus palabras, reconocido nuestras propias funciones y deberes y hecho todo lo posible por entregarnos a la iglesia. Debemos tomar cada momento para guardar silencio ante Ti y prestar atención a la obra del Espíritu Santo para que Tu voluntad no sea bloqueada en nosotros. Entre los santos hay un amor mutuo y las fortalezas de algunos compensarán los fracasos de otros. Pueden caminar en el espíritu en todo momento y obtener el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo; ponen la verdad en práctica inmediatamente después de entenderla; mantienen el paso con la nueva luz y siguen los pasos de Dios.

[…]

Coopera de manera activa con Dios, sirve en coordinación y conviértete en uno, satisface la voluntad de Dios Todopoderoso, apresúrate en convertirte en un cuerpo espiritual santo, pisotea a Satanás y termina su destino. La iglesia de Filadelfia ha sido arrebatada enfrente de Dios y se manifiesta en la gloria de Dios.

de ‘Capítulo 2’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando Él venga, las personas deberían disfrutar de Su majestad y de Su ira, pero, por muy duras que sean Sus palabras, Él viene a salvar y a perfeccionar a la humanidad. Como criaturas, las personas deberían cumplir las obligaciones que son su deber, y mantenerse como testigos de Dios en medio del refinamiento. En cada prueba deberían conservar el testimonio oportuno, y dar un testimonio resonante por Dios. Esto es un vencedor. Independientemente de cómo te refine Dios, te mantienes lleno de confianza y nunca pierdes la confianza en Él. Haz lo que el hombre debería hacer. Esto es lo que Dios exige del hombre, y su corazón debería ser capaz de regresar por completo a Él y acudir a Él en cada momento. Esto es un vencedor. Aquellos a los que Dios alude como vencedores son los que siguen siendo capaces de mantenerse como testigos, de conservar su confianza, y su devoción a Dios cuando están bajo la influencia de Satanás y bajo su asedio, es decir, cuando están entre las fuerzas de las tinieblas. Si sigues siendo capaz de mantener un corazón puro y tu amor genuino por Dios pase lo que pase, te mantienes como testigo ante Él, y esto es a lo que Él se refiere como ser un vencedor.

de ‘Debes mantener tu lealtad a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Como alguien que cree en Dios, debes entender que, en la actualidad, al recibir la obra de Dios en los últimos días y toda la obra del plan de Dios en ti, en verdad has recibido una inmensa exaltación y la salvación de Dios. Toda la obra de Dios en el universo entero se ha centrado en este grupo de personas. Él ha dedicado todos Sus esfuerzos a vosotros y ha sacrificado todo por vosotros; Él ha reclamado y os ha dado toda la obra del Espíritu en todo el universo. Por eso es que os digo que sois afortunados. Más aun, Él ha trasladado Su gloria de Israel, Su pueblo elegido, a vosotros, con el fin de lograr que el propósito de Su plan se manifieste completamente a través de vuestro grupo de personas. Por lo tanto, vosotros sois los que vais a recibir la herencia de Dios y, es más, vosotros sois los herederos de la gloria de Dios. Tal vez todos recordáis estas palabras: “Debido a esta leve aflicción, que sólo dura un instante, funciona para nosotros como la relevancia de la gloria cada vez más superior y eterna”. En el pasado, todos habéis oído esta sentencia, sin embargo, nadie comprendió su verdadero significado. Hoy en día, conocéis bien el verdadero significado que posee. Estas palabras reflejan lo que Dios logrará en los últimos días. Y serán cumplidas en aquellos cruelmente afligidos por el gran dragón rojo en la tierra donde este se encuentra. El gran dragón rojo persigue a Dios y es el enemigo de Dios, por lo que, en esta tierra, los que creen en Dios son sometidos a humillación y persecución. Es por ello que estas palabras se volverán ciertas en vuestro grupo de personas. A medida que la obra se lleva a cabo en una tierra que se opone a Dios, toda Su obra se encuentra con un obstáculo desmesurado, y muchas de Sus palabras no pueden cumplirse en el momento oportuno, por lo que la gente es refinada a causa de las palabras de Dios. Esto también es un elemento de sufrimiento. Es muy arduo para Dios llevar a cabo Su obra en la tierra del gran dragón rojo, pero es a través de esta dificultad que Dios realiza una etapa de Su obra para manifestar Su sabiduría y acciones maravillosas. Dios aprovecha esta oportunidad para hacer que este grupo de personas sean completadas. Debido al sufrimiento de la gente, su calibre, y todo el carácter satánico de la gente en esta tierra impura, Dios lleva a cabo Su obra de purificación y conquista, de manera que, al hacerlo así, Él pueda obtener la gloria y ganarse a los que defienden Sus obras. Este es el significado completo de todos los sacrificios que Dios ha hecho por este grupo de personas.

de ‘¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?’ en “La Palabra manifestada en carne”

El hombre será hecho completamente perfecto en la Era del Reino. Después de la obra de conquista, el hombre estará sujeto al refinamiento y la tribulación. Los que puedan vencer y mantenerse el testimonio durante esta tribulación son los que al final serán hechos completos; son los vencedores. Durante esta tribulación al hombre se le exige aceptar este refinamiento y este refinamiento es la última vez de la obra de Dios. Es la última vez que el hombre será refinado antes de la consumación de toda la obra de la gestión de Dios y todos los que sigan a Dios deben aceptar esta prueba final, deben aceptar este último refinamiento. Los que son asediados por la tribulación no tienen la obra del Espíritu Santo y la guía de Dios, pero los que han sido realmente conquistados y ciertamente buscan a Dios, al final se mantienen firmes; son los que poseen una humanidad y que verdaderamente aman a Dios. No importa qué haga Dios, estos victoriosos no serán despojados de las visiones y seguirán poniendo en práctica la verdad sin fallar en su testimonio. Son los que al final emergerán de la gran tribulación.

de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Ya he dicho antes que un grupo de vencedores será ganado del Este, vencedores que proceden de la gran tribulación. ¿Qué significan estas palabras? Quieren decir que estas personas que han sido ganadas sólo obedecieron de verdad después de pasar por el juicio y el castigo, de ser tratados y podados, y de todo tipo de refinamiento. La creencia de estas personas no es imprecisa ni abstracta, sino práctica. No han visto señales y prodigios ni milagros; no hablan de letras y doctrinas incomprensibles ni de percepciones profundas, sino que tienen realidad y las palabras de Dios, y un conocimiento verdadero de Su realidad.

de ‘Todo se realiza por la palabra de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

A los que Dios salvará, son traídas de vuelta en grupos. El primer grupo son los de China continental; el segundo grupo son los que están en el extranjero. Los que están en el extranjero están comenzando a volverse hacia Dios. El tercer grupo son aquellos que, después de que los grandes desastres ocurran, reaccionarán y regresarán ante Dios en medio de los desastres. Serán muchos los que serán arrebatados y regresen ante Dios antes de los desastres. Actualmente, la obra de ser arrebatados antes de los grandes desastres está llegando rápidamente a su fin. ¿A qué se refiere que “está llegando rápidamente a su fin”? ¿Por qué diría yo esto? Lo digo porque los grandes desastres llegarán pronto. Si los grandes desastres llegan en dos años, los que vuelvan a Dios durante estos dos años también serán considerados como parte del grupo que será arrebatado antes de los desastres. En cuanto a aquellos que no regresen a Dios durante estos dos años, otras personas les difundieron el evangelio y les dieron testimonio de la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días, pero sin embargo lo niegan de plano: “¡Esto es incorrecto, de ninguna manera! No creeré en nada que yo no haya visto con mis propios ojos”. Sin importar los que otros digan, ellos todavía se niegan a aceptarlo. Dios colocará a estas personas justo en medio de los desastres. Él usará los desastres para refinarlas y castigarlas, para que giman y rechinen sus dientes en el centro de los desastres, dentro de la oscuridad.

de “Sermones y comunión acerca de la entrada a la vida (serie 133)”

“¿Por qué crees en Dios Todopoderoso? ¿Cuál es el significado de creer en Dios Todopoderoso?”. Esto es importante que se entienda. Algunas personas reflexionan: “Originalmente creía en el Señor Jesús. Ahora he oído un testimonio tan diáfano de la verdad de la Biblia por parte de los evangelizadores de la Iglesia de Dios Todopoderoso. En particular, he oído las declaraciones de Dios Todopoderoso, que son toda verdad y puedo oír que son la voz de Dios. Han cumplido perfectamente lo que está escrito en el Apocalipsis: ‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’ (Apocalipsis 2:7). Después de oír todas las declaraciones de Dios Todopoderoso, he confirmado una cosa: el Señor Jesús ha regresado y Él es Dios Todopoderoso”. Nosotros, los creyentes en Dios Todopoderoso, pertenecemos al grupo de personas que serán arrebatadas por el Señor. Esto ha cumplido con precisión las profecías del Señor Jesús que aparecen en la Biblia: “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25:6), y “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). “He aquí, vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela y guarda sus ropas, no sea que ande desnudo y vean su vergüenza” (Apocalipsis 16:15). Ya que se han cumplido las profecías del Señor, estamos ahora cenando con Él. En la Biblia, el Señor Jesús lo llamó “la cena de bodas del Cordero”. ¿Qué significa “la cena de bodas del Cordero”? ¿Por qué se llama “la cena de bodas del Cordero”? “El Cordero” es Cristo, y “las bodas del Cordero” significa que Cristo viene a hacer completo a un grupo de personas. Antes del desastre, Él transformará en vencedores a Sus ovejas, aquellos que fueron predestinados por Él; por tanto, a esto se le llama “asistir a la cena”. El “matrimonio” consiste en adquirir y, después de eso, nos convertimos en una familia. Por tanto, algunas interpretaciones de esta escritura se refieren a Cristo como el novio y a la Iglesia como la novia. A esto se le llama boda y significa adquirir algo. Hablando de adquirir, esto se relaciona con la obra del juicio y castigo de Dios en los últimos días, que es la obra de juicio que comienza por la casa de Dios. Pasar por esta obra significa, primero ser conquistado por Dios y, después, ser limpiado, perfeccionado, ganado y hecho completo; la obra de juicio que comienza desde la casa de Dios es esa obra. Después de que las personas hayan pasado por la obra de Dios en los últimos días y se hayan vuelto compatibles con Cristo, la obra de juicio que comienza desde la casa de Dios llegará a su fin. Una vez que se haya completado, el grupo de personas que han sido hechas completas es el grupo de vencedores que han sido creados antes del desastre. ¿Cuál es la posición de los vencedores en el reino de Dios? Ellos son los pilares del reino de Cristo. Estos vencedores creados por Dios antes de los desastres, se convertirán en los pilares del reino de Cristo. ¿Acaso no pensáis que esta es una enorme bendición? Esta es una enorme bendición.

de “Sermones y comunión acerca de la entrada a la vida (serie 130)”


Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.